La isla a la derecha, con una dimensión de 450 por 500 metros y que se formó hace un mes a unos mil kilómetros al sur de Tokio, por erupciones volcánicas subterráneas, sigue agrandándose y se une a la isla Nishinoshima (izquierda), precisó el servicio de guardacostas japoneses en un comunicado, tras una misión de reconocimiento aéreo.
“Las erupciones se producen con una frecuencia de 30 segundos a un minuto, con proyecciones que se elevan a un centenar de metros”, agregaron al destacar la importancia de las emanaciones de lava procedentes de dos cráteres.
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