En su discurso por la Navidad, el papa Francisco deseó un mundo mejor, negociaciones eficaces en la tierra donde nació Jesús, la paz para Siria y varios países inmersos en la guerra, así como un trato digno a los refugiados que huyen de la miseria y el conflicto. El pontífice pronunció su discurso desde el balcón central de la Basílica de San Pedro ante unos 70,000 peregrinos. Francisco dijo que se unía a todos aquellos que tienen la esperanza de “un mundo mejor” . Entre los lugares asolados por el conflicto, el papa mencionó a Siria, Sudán del Sur, la República Centroafricana, Nigeria e Irak. Oró para pedir que Jesús, el “príncipe de la paz”, bendiga “la tierra donde elegiste venir al mundo y concede un resultado favorable a las conversaciones de paz entre israelíes y palestinos”, subrayó.
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