La fábula de los dos conejos y la dictadura

La fábula de los conejos y la dictadura

Tomás de Iriarte, poeta y dramaturgo español del siglo 18, se hizo célebre y pasó a la posteridad no tanto por su poesía y obras de teatro, como por sus fábulas, tan importantes, educativas y perdurables como las de Félix María Samaniego, su compatriota y de hecho contemporáneo suyo. Y entre las fábulas de Iriarte, la más conocida es posiblemente la de Los dos conejos , la cual, por lo que ocurre actualmente en Nicaragua vale la pena recordar y ponerla en perspectiva.

Cuenta la mencionada fábula de Iriarte que huía un conejo, despavorido, de un feroz y amenazante perro, cuando de una madriguera salió otro conejo que detuvo al compañero en fuga y le preguntó por qué corría de tal manera. Es que me persigue un podenco, dijo el conejo que huía al otro que preguntaba, el cual miró detenidamente al perro que se acercaba a grandes zancadas y replicó al otro conejo: no es un podenco, es un galgo.

Sigue narrando el fabulista español que se trabaron los dos conejos en una acalorada discusión, acerca de que si aquel animal era un galgo o un podenco, mientras la feroz bestia se acercaba y finalmente llegó hasta donde se encontraban los discutidores y devoró a ambos en un santiamén. Y concluye el maestro Tomás de Iriarte su aleccionadora fábula, advirtiendo a “los que por cuestiones de poca monta dejan lo que importa, llévense este ejemplo”.

En la Nicaragua de la actualidad, igual que los conejos de la fábula de Iriarte se discute y no se termina de discutir si el sistema de gobierno que ha impuesto Daniel Ortega desde 2007 — y cada día lo consolida y fortalece de manera lenta pero implacable—, es una dictadura o una democracia, imperfecta, limitada e insuficiente, dicen, pero democracia al fin y al cabo, a la altura de lo que puede aspirar el pueblo nicaragüense que es inclinado a desperdiciar las grandes oportunidades históricas.

Se trata de una discusión tan inútil y peligrosa como la de los conejos de la fábula de Iriarte; pues, por la misma experiencia de Nicaragua y por las experiencias internacionales se puede comprender fácilmente que donde no funciona el Estado de derecho, donde la justicia no es independiente, donde las fuerzas armadas y de seguridad pública están subordinadas a los intereses de un partido político y un caudillo mesiánico, donde no hay elecciones justas y limpias sino fraudes electorales y no existe la posibilidad de rotación en el ejercicio del poder, donde se privilegia a los partidarios del gobierno y se margina a los ciudadanos opositores, donde se asesina a miembros de partidos de oposición porque reclaman sus derechos (como el trágico y terrible caso de El Carrizo), etc., o sea lo que ocurre actualmente en Nicaragua, allí no hay democracia sino una dictadura.

La dictadura no necesariamente se funda en la represión sangrienta permanente ni se alza sobre una montaña de cadáveres. La dictadura somocista reprimía de manera criminal solo cuando habían rebeliones militares, conspiraciones armadas, asesinatos políticos, asaltos a bancos, secuestros y focos guerrilleros. Hasta que en su etapa final respondió a las insurrecciones armadas y movilizaciones populares para derrocarlo, con crueles represiones indiscriminadas, bombardeos de ciudades y asesinatos masivos de muchos nicaragüenses.

COMENTARIOS

  1. Raul
    Hace 13 años

    Excelente representación con lo que pasa en Nicaragua. Felicidades, ahora lo que hay que hacer no es discutir como los conejos sino huir de este país.

  2. Denso
    Hace 13 años

    Buen articulo y la manera de ilustrarlo para que hasta el mas tonto entienda,pero hay un dicho que dice que no hay mas sordo que el que no quiere oir y no hay mas ciego que el que no quiere ver o como el que se hace el dormido,imposible despertarlo;la mayoria de los dirigentes opositores saben perfectamente quien es ortega saavedra,pero se comportan como que jamas lo han visto y le han dado todas las riendas del pais,a sabiendas que es de los que le dan el codo y se toma hasta el brazo

  3. El Observador
    Hace 13 años

    Con ciudadanos como Raúl. el futuro de Nicaragua esta garantizado.
    ¿Será chinandegano este amigo? A los chinandeganos les dicen por apodo «pata de pluma», que es una raza de gallos que el primer encontronazo se corren

  4. Carlos
    Hace 13 años

    Raúl tiene razón. La fábula dice que no hay que parar de correr, hay que huir antes de que se los coman el Galgo-Podenco.

  5. HABLANDO DE FABULAS Y PARABOLAS
    Hace 13 años

    Hay otras fábulas y hasta parábolas (No.1 y No.2) que se aplican al carácter de los nicas de una manera menos trágica pero talvez más profunda. Está la de la cigarra, que se la pasó cantando (consignas?) todo el verano, incapaz de prever el futuro miserable que se le venía encima. Y está la parábola de la vívora que mordió al iluso (38% ?) que le dió protección poniéndo a la vívora en la silla presidencial.

  6. Dictadura Chanfaina
    Hace 13 años

    Moraleja, es dictadura sandinista de 35 años, o es una dictadura despótica totalitaria que se copió de la dictadura PROGRESISTA de los SOMOZAS, la caricatura del señor Guillen del dia de hoy lo dice todo. Este dictador que dejó tendaladas de muertes (85,000) 350 mil exiliados y refugiados, confiscaciones, asesinatos politicos, masacres con su eps y dgse y la destruccion economica, familiar y social de NICARAGUA, y alli lo tienen dejandonos otra deuda BILLONARIA con «B» de BESTIA como los 80

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