El estadounidense Robert Levinson, que desapareció en Irán en 2007, estaba en una misión de la CIA y no en un viaje de negocios, como habían dicho unos funcionarios de Estados Unidos, revelaron el jueves los medios locales.
Levinson, un agente retirado del FBI, fue reclutado por un equipo de analistas de la CIA para recopilar inteligencia, en violación de las reglas de la agencia, revelaron Associated Press y el diario Washington Post.
La agencia de noticias accedió tres veces a posponer la publicación de la historia porque el Gobierno estadounidense dijo que estaba persiguiendo pistas prometedoras para una vuelta segura de Levinson.
No obstante, decidió informar ahora porque los esfuerzos para encontrarlo y liberarlo han fallado. No hay evidencias en vídeo o foto de que esté vivo desde 2011.
Levinson viajó a Irán en marzo de 2007 para investigar la corrupción en el país y con esperanzas de conseguir información sobre el programa nuclear iraní, según la información, pero desapareció.
Cuando el Congreso supo lo que había pasado, la agencia despidió a tres analistas y otros siete recibieron sanciones disciplinarias.
Además, para prevenir una potencial denuncia que hubiera dejado en evidencia a la agencia de inteligencia, la CIA pagó 2.5 millones de dólares a su familia.
Como resultado del caso de Levinson, la agencia introdujo nuevas restricciones de cómo los analistas pueden trabajar con personas que no son miembros de la agencia.
Unos altos funcionarios estadounidenses han dicho que es casi seguro que los iraníes supieran de la relación de Levinson con la CIA.
Algunos funcionarios estadounidenses creen que está muerto, pero el FBI está comprometido con devolverlo a casa. Si Levinson, de 65 años, está todavía vivo, sería el ciudadano estadounidense que más tiempo ha estado en cautiverio.
Irán ha denegado cualquier conocimiento del paradero de Levinson.
Consultada por la AFP, la CIA no ha hecho comentarios por el momento.