AFP
Manifestantes ucranianos que protestaban contra el rechazo del gobierno de un pacto con la Unión Europea (UE) derribaron ayer una estatua de Lenin en la plaza central de Kiev, indicó la policía.
Una treintena de personas con los rostros cubiertos rodearon la estatua con una cuerda a la altura del cuello, y ataron esta a unos árboles cercanos para derribarla, al grito de “¡al suelo, miseria comunista!”, constató un fotógrafo de la AFP.
“Manifestantes enmascarados derribaron la estatua de Lenin”, dijo una vocero policial a la AFP, indicando que los manifestantes ondearon banderas del nacionalista Partido de la Libertad.
El presidente del Ejecutivo comunitario, José Manuel Durao Barroso, informó al presidente ucraniano, Víctor Yanukóvich, del inminente viaje de la alta representante de la Política Exterior y de Defensa de la Unión Europea (UE) a Kiev en una conversación telefónica que mantuvieron ambos líderes.
El político portugués recordó a Yanukóvich “la necesidad de que se respeten las libertades” fundamentales de la sociedad para evitar una escalada o violencia en las manifestaciones.
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Lenin es una figura detestada por los nacionalistas ucranianos, que ven en ella un símbolo de la sumisión de su país a Moscú durante la época de la Unión Soviética.
Los manifestantes proeuropeos acusan a Rusia de haber presionado a Ucrania para que no firmara un acuerdo de asociación con la UE.
“Ahorquen a los comunistas”, gritaban algunos manifestantes.
Dos diputados del nacionalista Partido de la Libertad estaban presentes cuando la escena fue derribada, según la fuente policial.
Más tarde, el líder del opositor partido Svoboda, Oleg Tyagnybok, dijo en tono jocoso sobre el derrumbamiento de la estatua: “¡Fue un suicidio desagradable”.
Los manifestantes desplegaron las banderas ucraniana y la rojo y negro del ejército insurgente ucraniano (anticomunista) sobre el pedestal vacío, al tiempo que unos 1,500 manifestantes aún presentes coreaban “¡Gracias a Dios!” y “la última”.
La policía, por su parte, inició una investigación sobre “disturbios masivos” tras el derribo del monumento.
Desde temprano, los manifestantes habían levantado barricadas de metro y medio de altura en las cercanías de la sede del gobierno, con la intención de impedir que los ministros acudan a sus oficinas en coche.
La exprimer ministra Yulia Tymoshenko, actualmente encarcelada, pidió a través de una declaración que fue leída por su hija la renuncia inmediata del presidente Yanukovich.
“El ya no es el presidente de nuestro país, es un tirano que debe responder por cada gota de sangre que ha sido derramada”, dijo Yevgenia Tymoshenko desde una especie de plataforma, sentada junto a un enorme retrato de su madre.
El presidente del Ejecutivo comunitario, José Manuel Durao Barroso, informó al presidente ucraniano, Víctor Yanukóvich, del inminente viaje de la alta representante de la Política Exterior y de Defensa de la Unión Europea (UE) a Kiev en una conversación telefónica que mantuvieron ambos líderes. El político portugués recordó a Yanukóvich “la necesidad de que se respeten las libertades” fundamentales de la sociedad para evitar una escalada o violencia en las manifestaciones.
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