BLOOMBERG NEWS Y EFE
El presidente venezolano Nicolás Maduro ha sacado tropas a la calle, reprimido a la prensa y marginado al Congreso para intensificar lo que llama la guerra contra la “burguesía parásita”, antes de las elecciones locales.
La oposición dice que la elección del 8 de diciembre, de la que surgirán 337 alcaldes y 2,455 consejeros, es un referéndum sobre Maduro en momentos en que los venezolanos soportan la inflación más rápida del mundo, cortes de luz y de agua, así como un incremento de la violencia. Maduro dice que la votación es una oportunidad de demostrar lealtad al extinto presidente Hugo Chávez, que redujo la pobreza a menos de la mitad durante sus 14 años de gestión.
La respuesta de Maduro a la inflación ha sido encomendar a soldados el control de las rebajas de precios en comercios de productos electrónicos el mes pasado y tomar una compañía envasadora irlandesa la semana pasada, todo ello con el argumento de que las empresas no pueden cobrar de más a los consumidores. También ha prometido bajar los precios de los autos y los alquileres comerciales, y ha advertido a los empresarios que irá “por todo” luego de que los legisladores le dieran el mes pasado la facultad de gobernar por decreto.
“VACÍO SE HA LLENADO CON MÁSA UTORITARISMO Y CENSURA”
“Maduro heredó el poder de Chávez, pero no su gran habilidad para comunicarse con las masas ni su carisma”, dijo en entrevista telefónica desde Caracas, Andrés Canizalez, un profesor de comunicación de la Universidad Católica de Venezuela y director del grupo de defensa de los medios Monitoreo Ciudadano. “Ese vacío se ha llenado con más autoritarismo y censura”.
Conforme bancos desde JPMorgan Chase Co. hasta Barclays Plc han advertido a los inversores sobre los riesgos de los desequilibrios económicos producto de los controles cambiarios y de precios, los rendimientos de los bonos de referencia de Venezuela con vencimiento en 2027 alcanzaron el 3 de diciembre el nivel más alto en dos años, 13.8 por ciento. El promedio de rendimiento venezolano ha aumentado 5 puntos porcentuales desde la elección de Maduro el 14 de abril.
EL APODO DE MABURRO
Maduro ha redoblado la intervención luego de que su nivel de popularidad cayera a 41 por ciento en septiembre, mientras que era de 47 por ciento el mes anterior, dijo Barclays en un informe del 12 de noviembre, que citó una encuesta que la firma encuestadora de Caracas Datanalisis se negó a difundir.
Si bien se presenta como un “hijo de Chávez”, Maduro no ha logrado igualar el atractivo de su mentor, que salpicaba sus discursos con bromas y anécdotas, dijo Luis Vicente León, el director de Datanalisis. Los recortes de precios le permitieron a Maduro presentarse como un hombre de acción más que de palabras, dijo León en Caracas el 5 de diciembre.
Sus equivocaciones le han valido el apodo de Maburro en las redes sociales. En un discurso televisado del mes pasado en el que condenaba a los empresarios por usura, dijo que los capitalistas “especularon y robaron igual que nosotros”. El 15 de septiembre se cayó de una bicicleta en una transmisión televisiva en vivo mientras pedaleaba en compañía de su esposa y los ministros.
El mandatario dijo que sus gaffes eran deliberadas y que tenían por objeto mantener la atención de la gente. “No soy tan bruto como dicen”, dijo Maduro por televisión el 16 de agosto.
SUBE EL ENCAJE LEGAL
Ayer el Banco Central de Venezuela (BCV) anunció un aumento del encaje bancario por segunda vez en poco más de un mes, en un nuevo intento por moderar la liquidez monetaria, señalada por economistas como una de las causas de que la inflación se encamine a cerrar el año sobre el 50 por ciento.
El incremento de 1.5 puntos porcentuales lleva a un 20.5 por ciento el encaje bancario, definido como la reserva obligatoria que los bancos tienen que mantener en el BCV con relación a depósitos y otras obligaciones.
En un comunicado, el BCV señaló que la medida busca “moderar el ritmo de la expansión monetaria” y contribuir a “mantener el crecimiento económico inclusivo y a disminuir las presiones inflacionarias”.
La medida entrará en vigor el lunes próximo tras su publicación ayer viernes en la Gaceta Oficial, destacó la institución.
El incremento se produce después de que el 25 de octubre el BCV anunciara un aumento de 2 puntos porcentuales que llevó el encaje bancario a un 19 por ciento.
El Banco Central informó recientemente que está disminuyendo el ritmo al que inyecta dinero en la economía para tratar de aliviar la presión inflacionaria, que este año se desbordó acumulando un 45.8 por ciento en los diez primeros meses del año.
El aumento de papel moneda en Venezuela se situó en 66 por ciento entre junio de 2012-2013, al pasar de 500,549 millones de bolívares a 829,295 millones de bolívares, según medios locales.
La inflación se ha convertido en uno de los mayores dolores de cabeza del Gobierno de Maduro, que culpa a la especulación de los empresarios y lanzó una ofensiva de inspecciones y multas a comercios con el objetivo de que bajen sus precios.
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