Cartas al Director

PLI debe argumentar y votar contra  reformas

En diciembre 2005 la oposición venezolana se retiró de las elecciones parlamentarias bajo el argumento de falta de confianza en el Consejo Nacional Electoral (CNE). Esto le permitió al chavismo ocupar la totalidad de los escaños parlamentarios, error que le costó caro a la oposición porque no pudieron dar batalla a las propuestas chavistas que aprobó todas las leyes que quiso sin que nadie les rebatiera ningún argumento, aunque hubiese servido de muy poco, pues eso de la falta de confianza en el CNE estaba de más argumentarlo.

Algo parecido sucede con la actitud que ahora está atravesando el Partido Liberal Independiente (PLI), pero a la inversa, pues se cuestiona su participación en las discusiones porque con ello se dice que está legitimando ese engendro de reformas.

Cuando fuimos a las elecciones en 2011 sabíamos que estábamos con un CSE corrupto, pero era peor no participar y si fuimos y se cometió el fraude presidencial, no podíamos abandonar los escaños que fueron otorgados por el corrupto, porque sabíamos que habíamos ganado mucho más y el orteguismo no pudo haber pasado de los 38 diputados históricos que siempre ha sacado.

Los que presentaron las monstruosas reformas y las firmaron fueron los diputados orteguistas. Son tan atroces que ni el propio dictador las quiso firmar para que no se diga que fue él quien tuvo la iniciativa. El PLI no firmó esa iniciativa y no rechazarlas en su totalidad sería un error igual al de la oposición venezolana en 2005.

Ahora el papel del PLI se limita únicamente a desconocer la totalidad de las reformas y a denunciar la ilegalidad de ellas, pues no se puede bajo el argumento de que se incorpora la sentencia de la CIJ decir que existen puntos positivos, pues este fue el argumento del que se ha agarrado el dictador para reformar de manera total la Constitución, no se puede decir que es parcial cuando se está cambiando todo un sistema democrático y republicano para pasar a un modelo trasnochado como es el socialismo.

El PLI aunque no va a revertir ni una coma de cada artículo, ni tampoco es su propósito hacerlo, no debe abandonar ese espacio, debe quedar registrado en el diario debate de la historia quienes se opusieron, cada intervención de un diputado PLI debe decir con argumentos suficientes y competentes lo erróneo de cada artículo que apruebe el orteguismo.

Se debe denunciar tanto nacional como internacional el bochornoso acto cometido por otro país del mal llamado grupo Alba, fuera de ese grupo ningún otro país comete semejante aberración.

El PLI debe hacer un llamado al pueblo a protestar desde sus casas haciendo sonar las cazuelas y los conductores hacer sonar las bocinas a la hora que el orteguismo esté aprobando las reformas, porque se está allanando el camino de la violencia y las consecuencias serán graves.

La patria está atravesando por otro de esos momentos difíciles de su historia, lo fue cuando la dictadura somocista asesinó al doctor Pedro Joaquín Chamorro, fueron momentos difíciles cuando Ortega siendo oposición saboteó a los gobiernos democráticos, y ha sido el momento más triste de la historia la división de las fuerzas democráticas.

Alejandro Calero Dávila.

El monólogo oficial

“Todo estaría perdido en una república si el mismo hombre ejerciera los tres poderes: El de hacer las leyes, el de ejecutar las resoluciones públicas y el de juzgar los delitos”. Montesquieu.

Si alguien dudaba del desahucio republicano diagnosticado por Eduardo Enríquez, con la aprobación de estas reformas asistiremos a sus “nueve días” como se conoce al período posterior al entierro de un difunto.

Está demás comentar sobre las llamadas reformas, ya que no hacen otra cosa que confirmar el rumbo dictatorial que Ortega le dio a la embrionaria democracia nicaragüense; maquillándolas con ciertos afeites de consenso entre sus mismos adeptos o cómplices en sus proyectos, exceptuando a la Iglesia católica y quizás una que otra organización de la sociedad civil.

Los primeros en ser consultados fueron al Ejército y la Policía, y estos muy obedientemente aceptaron lo propuesto, ya que de esa manera se les confirma como los ciudadanos de primera clase que son y muy apegados a “su honor” que Fernando Savater peyorativamente define como “traicionar cuando les conviene la fidelidad jurada y aprovechan las armas y el entrenamiento pagado por todos los ciudadanos y volverse contra ellos”, fueron tan expeditos y disciplinados que sus respectivos delegados copiaron el libreto fielmente y ni una coma les faltó en su escueta declaración.

También se consultaron a los dirigentes del sindicalismo oficial que como muñecos de ventrílocuos repiten a pie juntillas las órdenes de su amo, los empresarios representados por el Cosep y ahora socios corporativos de Ortega harán algunos pucheros, pero ahí acabará todo, ya que fueron más los excluidos que los incluidos.

Pero insisto, lo más doloroso de todo esto es el mutismo del pueblo, esa indolencia que nos caracteriza, celebraremos la Purísima, el 24 de diciembre, el 31, como que si nada estuviera pasando. Nuestros intelectuales cantarán y reirán en el próximo festival de poesía, nuestra juventud estará pendiente de las modas, de los IPhones y IPads en su última versión, además de otros eventos, en fin, nuestra indiferencia la pagaremos muy cara cuando nuestros destinos queden sujetos a los caprichos del tirano, y entonces, ahí sí será el crujir de dientes.

“La encomienda en la colonia se volvió montonera en la República, el encomendero se volvió caudillo”. La guerra nacional, Sofonías Salvatierra.

Pavel Molina Cruz. Juigalpa, Chontales.

Manejar de noche es una pesadilla

Soy francés y la gente de Nicaragua me ha fascinado por su gentileza, sonrisa, cortesía, respeto, muy acogedores… Pero cuando el nicaragüense está detrás de su timón todas esas cualidades cambian por: agresividad, mal humor, mala educación… ¿Por qué? Porque piensa que tiene un poder que no tiene cuando anda a pie. Pero es el poder de dañar o peor de matar. Eso no es propio al nicaragüense, sino que es igual en todo el mundo.

¿Pero por qué hay tantos accidentes y a veces mortales en Nicaragua? ¿Por qué es tan peligroso manejar de noche?

Los transportes públicos al igual que los taxistas, a veces, no tienen luces traseras. Las motocicletas no tienen luz trasera ni retrovisores y solo el que maneja usa el casco y el pasajero no, cuando deberían usarlo los dos. Las bicicletas no tienen luz del todo. La gente que camina de noche no tiene ninguna señalización

¿Por qué nadie usa su marca señal? ¿Por qué los taxis se paran sin advertir y brutalmente? Cuando el semáforo pasa al verde hay que ser prudente, pero ¿por qué hay algunos, y a veces transportes públicos, que no respetan el rojo?

¿Para qué sirve el rótulo Stop si nadie lo respeta? ¿Cuáles son las soluciones?

Hacer lo necesario para que todos los vehículos desde el bus hasta la bicicleta tengan sus luces en buen estado, eso sería un punto técnico fácilmente exigible. Respetar las reglas de conductor.

Para el resto recordarse de las cualidades del nica, reconocidas por todos los visitantes extranjeros: gentileza, sonrisa, cortesía, respeto, muy acogedora…

No vale la pena perder una vida para ganar un segundo, un minuto ni siquiera una hora.

Bernard Pineda.

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