Imagen tomada de la Televisión Siria, el 9 de octubre de 2013, en la que muestra a un inspector de la OPAQ haciendo su labor. LA PRENSA/AFP

Un buque y menos de 90 días para destruir armas químicas sirias

Un buque, dos plantas portátiles, entre 45 y 90 días para procesar "cientos de toneladas" de agentes químicos: el Pentágono dio a conocer este jueves su programa de destrucción de las armas químicas sirias consideras más peligrosas.

AFP

Un buque, dos plantas portátiles, entre 45 y 90 días para procesar «cientos de toneladas» de agentes químicos: el Pentágono dio a conocer este jueves su programa de destrucción de las armas químicas sirias consideras más peligrosas.

Tras el rechazo de Albania de destruir en su país los agentes químicos llamados de «prioridad 1», considerados como los más peligrosos y que deberán salir de Siria antes del 31 de diciembre, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) decidió confiar su neutralización a Estados Unidos, que llevará adelante los operativos en alta mar, a bordo de un buque.

Ante esta perspectiva, el Pentágono está preparando en su base de Norfolk (Virginia, este de Estados Unidos), el MV Cape Ray, un buque de 200 metros que pertenece a la flotilla de reserva, con los equipamientos necesarios para llevar a cabo esta misión que sólo espera una última autorización de la OPAQ.

Los agentes químicos considerados como los más peligrosos, que han de ser destruidos hacia abril de 2014 a bordo del Cape Ray, representan «varios cientos de toneladas», es decir unos «150 contenedores», según un alto funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato.

Damasco declaró un total de 1.290 toneladas de armas químicas, químicos precursores o ingredientes para su elaboración.

Los contenedores deberían ser custodiados por el Ejército sirio hacia el puerto de Lataquia, según la OPAQ. Luego serán transportados en navíos hasta el puerto de un país todavía a determinar. Noruega y Dinamarca se comprometieron a brindar la totalidad o parte de los buques para estos efectos.

Una vez en dicho puerto, los contenedores serán trasladados en un plazo de 48 horas a bordo del Cape Ray que llevará a cabo la neutralización en aguas internacionales, según la fuente.

El departamento estadounidense de Defensa instala actualmente en este buque dos sistemas de hidrólisis desplegables (FDHS), que consisten en una suerte de usinas portátiles capaces de «neutralizar» los agentes químicos sirios más peligrosos, que son usados para fabricar el gas mostaza, el sarín y el VX.

MUCHA AGUA Y DETERGENTE

Estos sistemas portátiles, elaborados a principios de año por el Pentágono, son instalados en las calas del buque bajo una tienda equipada con un sistema de filtración. Serán operados por unos 60 funcionarios civiles de la Defensa estadounidense, que integran el total de unos 100 tripulantes.

Fotografía tomada el 6 de mayo de 2012 en Portsmouth, Virginia, del buque MV Cape Ray. LA PRENSA/AFP

Este sistema de hidrólisis mezcla los componentes, almacenados de forma separada en estado líquido y sin orden, con mucha agua y detergente, para convertirlos en un «producto inerte con una baja toxicidad», muy frecuente en la industria, explica la fuente. Los operativos de neutralización tomarán entre 45 y 90 días.

«Es una tecnología probada. Los agentes químicos y su reacción son muy conocidos y (el procedimiento) es seguro y respetuoso con el medio ambiente», considera este responsable, al asegurar que no se arrojará «absolutamente nada» al mar.

«El Departamento de Defensa tiene décadas de experiencia en la desmilitarización de las armas químicas», dijo. Estados Unidos destruye constantemente su arsenal que data de la guerra fría y ayudó a Rusia, Albania o Libia a eliminar los suyos.

Una vez equipado, el buque realizará pruebas en alta mar y estará «listo para zarpar a principios del año que viene (para su misión). Es una cuestión de semanas», según él.

El Pentágono, que lo considera un operativo de «bajo riesgo», no dio precisiones sobre las medidas de seguridad que probablemente sean instaladas en torno al Cape Ray durante las operaciones de neutralización.

Los productos inertes que se obtengan después de la hidrólisis serán llevados a empresas especializadas en el tratamiento de desechos industriales. La OPAQ abrió una licitación para el sector privado, tras la cual unas 35 empresas se mostraron interesadas, según el portavoz de la organización, Christian Chartier.

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