Al menos 12 civiles murieron y unos diez resultaron heridos la noche del lunes 95 km al norte de la capital centroafricana, Bangui, cuando una milicia atacó su campamento, indicó este miércoles una fuente militar.
Según la fuente, las 12 víctimas son miembros de la minoría étnica peul y los verdugos, una milicia de autodefensa cristiana.
«Los asaltantes fueron vistos cerca del campamento y volvieron por la noche para atacar con arma blanca a los ganaderos (en su mayoría musulmanes) que estaban allí», informó la fuente.
«Entre las víctimas hay niños y una mujer embarazada a la que le abrieron la barriga. Algunos han logrado escapar, y hay más de diez heridos», añadió la fuente militar. Un testigo dijo que los asaltantes dispararon primero y luego atacaron con machetes.
Diez niños pequeños, heridos con machetes en el ataque, estaban hospitalizados este miércoles por la mañana en el complejo pediátrico de Bangui, constataron periodistas de la AFP.
La milicia acusada del ataque dice luchar contra la exrebelión Seleka, de mayoría musulmana, que tomó el poder en marzo y ha cometido numerosos atropellos contra civiles.
Dichas milicias, llamadas 'antibalakas', están implantadas al noroeste del país, donde desde septiembre han muerto al menos 150 personas de forma violenta. También se desplazaron decenas de miles de personas, cristianos y musulmanes, atrapadas en un círculo vicioso de ataques y represalias.
La violencia entre comunidades amenaza con tomar un cariz religioso y convertirse en una lucha entre cristianos, mayoritarios en la República Centroafricana, y musulmanes.
El jueves se espera una resolución de la ONU que permitiría reforzar la fuerza africana presente en el país, y la intervención junto con ella del Ejército francés, que tiene ya a más de 600 hombres en Bangui.