AFP
Cerca de 950 personas murieron en Irak de forma violenta en el mes de noviembre, en su gran mayoría civiles, según cifras oficiales que confirman el resurgimiento de la violencia en el país.
Según datos de los ministerios de Salud, Interior y Defensa publicados este domingo, en noviembre murieron violentamente 948 personas, entre ellas 852 civiles, 53 policías y 43 soldados. En octubre, el mes más sangriento en Irak desde abril de 2008, fallecieron 964 personas.
Este domingo, otras 12 personas murieron en un atentado suicida cometido en el entierro de un miliciano contrario a Al Qaeda al norte de Bagdad, según un coronel de policía y el doctor Husein al Tamimi, de un hospital cercano.
Los presentes asistían al funeral de Mudher al Shalal al Araki, fallecido el sábado en un atentado con bomba cerca de la ciudad de Baquba (norte de Irak). La explosión se produjo en el cementerio donde los familiares del fallecido iban a enterrar el cadáver.
Araki era miembro de la milicia Sahwa, formada por suníes a finales de 2006 y que combatió junto a los estadounidenses contra Al Qaeda, lo que ayudó a inclinar la balanza en la lucha contra la insurgencia iraquí. Pero estos combatientes están considerados como traidores por los militantes de Al Qaida, que atentaron contra ellos en numerosas ocasiones.
Los últimos meses han sido el período más violento en Irak desde 2008, lo que ha obligado a las autoridades a pedir ayuda internacional contra la insurgencia, pocos meses antes de las elecciones generales.