Un hombre de 21 años murió de dos disparos a poca distancia de la instalación deportiva en circunstancias todavía confusas. Otras tres personas, que llevaban el silbato característico de los manifestantes antigubernamentales, resultaron heridos de bala.
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El enfrentamiento político entre partidarios y adversarios del Gobierno tailandés tomó un giro violento con la muerte por bala de una persona en circunstancias confusas, en la víspera de un asalto anunciado por la oposición a la sede del Gobierno.
Hace un mes que comenzó la movilización contra la primera ministra, Yingluck Shinawatra, y su hermano Thaksin, el ex primer ministro derrocado por un golpe de Estado en 2006, pero que permanece en el centro de la vida política del reino, a pesar de su exilio.
Tras la ocupación y el asedio esta semana de los ministerios y administraciones civiles y militares, la situación se hizo violenta ayer sábado y la Policía tuvo que pedir refuerzos al ejército.
Se espera el despliegue de 3,000 militares “para patrullas comunes con la Policía con el fin de asegurar la paz y la estabilidad”, según declaró el portavoz de la Policía, Piya Utayo.
Los manifestantes empezaron a dispersarse durante la noche de ayer, y llamaron a volver hoy domingo, día de la “victoria”, anunciada por los líderes de la revuelta.
Más de 10,000 manifestantes antigubernamentales, según la Policía, estaban repartidos por diferentes puntos de la megalópolis de 12 millones de habitantes.
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