EFE
El “Viernes Negro”, el día de precios bajos que abre la temporada de compras navideñas en Estados Unidos, se celebró ayer en la mayoría de América Latina con algunas variaciones, pero la misma fiebre consumista y los mismos madrugones y empujones.
Incluso en algunos países con gobiernos bolivarianos y “antimperialistas” se ha adoptado la costumbre de dedicar a las compras el día siguiente a Acción de Gracias, una fiesta estadounidense de carácter familiar que se celebra el último jueves del mes de noviembre.
En Nicaragua se espera que desde ayer viernes hasta el domingo — pues las ofertas se alargan al fin de semana—, se registren ventas por unos 12 millones de dólares, según la Cámara de Comercio.
En Puerto Rico le cambiaron el nombre al día y se conoce como “las ventas del madrugador”, aunque en realidad deberían llamarse del trasnochador, pues los grandes establecimientos abrieron a las 00:00 del viernes, lo que quiere decir que los compradores llegaron sin haberse ido todavía a la cama.
Aunque no se registraron incidentes graves, hubo tumultos en algunos establecimientos como el Walmart de Mayagüez, donde las 4,000 personas aproximadamente que hacían fila derribaron las barreras policiales y entraron en estampida al local, en un mar de empujones, gritos, insultos y peleas.
Los panameños se volcaron a los centros comerciales de la capital en un número sin precedentes desde que hace unos tres años se implementó el “Viernes Negro”. Aquí sí fue la fiesta del madrugador, pues desde las seis de la mañana hubo comercios abiertos y la estampa de primeras horas del día fue la de los estacionamientos de los centros comerciales abarrotados de automóviles y la de los dueños de los vehículos haciendo fila a la espera de que las tiendas abrieran.
Los mexicanos tienen los bolsillos vacíos este “Viernes Negro”, pues se gastaron nada menos que 173,620 millones de pesos (unos 13,294 millones de dólares) en el “Buen Fin”, su propio día de descuentos antes de la Navidad, que se celebra desde hace tres años.
En Guatemala, desde hace unos cinco años, los comercios han adoptado el “Black Friday” como un “gancho” para atraer compradores. Para el efecto promueven la fecha con campañas de publicidad en las que ofertan sus productos durante todo el fin de semana.
En El Salvador este es el tercer año consecutivo que se celebra el “Viernes Negro” y desde el jueves por la noche muchas personas hicieron fila ante las principales tiendas de aparatos electrónicos, de alta tecnología y electrodomésticos, que abrieron sus puertas muy temprano, al igual que ocurrió en Costa Rica y Honduras.
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