Julio Rodríguez estuvo desde el martes en la noche haciendo su cola para comprar en Pablo Electrónica. Denunció que efectivos de la Policía Nacional y de la Guardia Nacional han sido los primeros en comprar y que, además, les cobran entre 1,500 y 2,000 bolívares (de 238 a 317 dólares, al cambio oficial) a las personas para dejarlos pasar cuando avanza la cola.
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Desde el gremio se reiteró que es el modelo económico aplicado en los últimos años la causa principal de la crisis económica, tales como “el régimen cambiario, los entramados de permisos y controles, las restricciones impuestas por las legislación laboral”, “que siguen intactas y en una trayectoria de agravamiento que pudiera llevar al país a dolorosas situaciones de mayor carencia y represión”.
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EL UNIVERSAL
Hace pocas semanas el ministro de Finanzas, Nelson Merentes, prometió flexibilizar el mercado cambiario. El discurso del Ejecutivo nacional varió y ahora se anuncia un mayor control sobre las divisas.
El presidente de la República, Nicolás Maduro, reiteró el pasado miércoles que será el Centro Nacional de Comercio Exterior el organismo encargado de la administración y reparto de dólares. Agregó que las empresas suscribirán una especie de contrato con la República para garantizar el buen uso de esos recursos. “Contrato de fiel cumplimiento de las obligaciones para las cuales se les entregan los dólares”, dijo el mandatario.
Para el economista Ángel García Banchs el camino anunciado por el Ejecutivo nacional conducirá a una “estatización de las importaciones” que solo traerá un “desborde” de la escasez y un efecto “devastador en la oferta de bienes”.
El también director de la firma Econométrica considera que las recientes decisiones del Ejecutivo nacional responden a una política “populista” ante la inminencia de las elecciones municipales.
“En la medida que se desborde la escasez tendrán que flexibilizar, no son políticas sostenibles en el corto plazo”, insistió Banchs.
Además de la restricción en la entrega de divisas, el análisis de Banchs se basa en el efecto que está generando en los empresarios la orden presidencial de rebajar los precios de electrodomésticos, textiles o autopartes, entre otros rubros.
“Las importaciones que están en tránsito llegarán, pero mucha gente que iba a arrancar las importaciones las ha congelado. Los importadores van a replegar sus importaciones”, alertó el economista.
EMPRESARIOS OBLIGADOS
Explicó que actualmente los empresarios están siendo obligados a una “liberación forzosa” de sus inventarios para aumentar la oferta de productos en el mercado antes de la jornada electoral del 8 de diciembre, pero en los primeros meses del próximo año se agravarán las distorsiones.
“La decisión de inversión de los empresarios no es una obligación, es una opción, y no tienen que ejecutarse”, insistió Banchs. En este sentido, pronosticó que en 2014 la economía venezolana tendrá una mezcla muy negativa de inflación, desabastecimiento y estancamiento.
En el sector empresarial también hacen una lectura similar. “Habrá una restricción en la entrega de divisas y eso va a generar problemas”, dijo un empresario, que prefirió el anonimato.
Destacó que aún desconocen cómo funcionará el Centro Nacional de Comercio Exterior y si habrá una “transición” para la solicitud de divisas hasta que esté funcionando el nuevo sistema. “Todo el mundo está bajo sospecha y por eso está detenida la liquidación de divisas”, agregó el empresario.
TEMOR POR EMPLEOS Y FUTURO DEL COMERCIO
El furor en la compra de electrodomésticos no cesa y la oportunidad de surtir rápidamente las tiendas es escasa. La preocupación de los comerciantes crece al mismo ritmo al que sus inventarios se desvanecen.
“¿Qué van a hacer estos muchachos (los vendedores) cuando se acabe la mercancía y no tengamos cómo reponer? Esto va a llevar a la quiebra a los empresarios y eso los va a afectar también a ellos”, señaló René Vivas, encargado de una tienda en La Candelaria.
Los comerciantes consultados aseguraron que la reducción de hasta setenta por ciento en los precios los afectó económicamente, lo que tendrá consecuencias sobre la estabilidad del negocio desde el punto de vista financiero y laboral.
“Estamos perdiendo dinero. Tenemos compromisos con los empleados, pagar utilidades, comisiones. Ahorita vamos a cumplir con eso, pero el año que viene no sabemos en qué condiciones vayamos a estar. Es grave lo que está pasando”, expresó un comerciante que prefirió no identificarse.
Parte de la mercancía que fue “rematada” durante los últimos días todavía no había sido cancelada en su totalidad a los proveedores, lo que preocupa a los comerciantes.
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