¿Alguna vez te ha tocado saludar a personas con manos tan ásperas como el tronco de un árbol? Si es así, es un hecho que no fue tu mejor experiencia. Definitivamente no hay nada mejor que te acaricien o saluden con manos delicadas.
Si el problema son tus manos, tranquila, que aquí te daremos unos consejitos para mantenerlas tersas y cuidadas.
Al igual que tu cuerpo, las manos también se resecan porque con ellas sostienes y tocas de todo, provocando que se resequen con facilidad y pierdan la vitalidad que en un momento tuvieron. Lo bueno es que existen tratamientos naturales que pueden ayudarte a rejuvenecerlas, como es el caso de la chocoterapia.
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EXIGIDO EL MANICURE
Así que, primero debes realizarte un manicure o si quieres rejuvenecer la piel de tus pies pues también un pedicure. Margarita Escobar, manicurista profesional de Delia’s Place Beauty Salón & Spa, recomienda que al hacerte las manos es esencial que retires el esmalte de tus uñas, límalas, aplícate un removedor de cutícula para que luego las sumerjas en un agua tibia por unos cuantos minutos.
Luego retira el agua y empuja las cutículas y elimina esos pellejitos que están alrededor de tus uñas. Con ayuda de la piedra pómez lima los dedos y las manos para eliminar las impurezas de la piel, explica Escobar.
EXFOLIANTE Y MÁS
Después que te realices el manicure o pedicure, mímate y recupera la suavidad de tus manos con la chocoterapia. Empieza por colocarte una mascarilla en tus manos y los brazos hasta llegar al codo con una base de chocolate, que además de dejar tus manos con un rico aroma, remueve las impurezas que acumulas en el día, afirma Xochilt Obando, directora de la línea Mizar.
Al tener cubierta toda la mano, envuélvela con una filmina por 15 minutos para que el chocolate penetre en la piel. Luego exfóliate haciendo un breve masaje circular entre los dedos, la mano, el codo, para remover las células muertas, por unos 10 minutos.
Retira y lava con agua fría tus manos, y con un exfoliante con microcristales de sal a base de chocolate y fresa, exfóliate por última vez. Por último sella el tratamiento aplicándote aceite de chocolate en la parte tratada, dejando tus manos tersas, hidratadas, relajadas y con un rico aroma.
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