Vocación totalitaria
¡Tantas luchas, muertes, sufrimientos y sacrificios del pueblo nicaragüense para sacudirse de encima la dictadura de Somoza! Y todo en vano, ya que el actual presidente de la República —que ha subido al poder merced al fraude en los comicios del 2011— concentra todas sus energías en la reestructuración de un poder despótico similar al de Somoza, aunque maquillado bajo el ampuloso título de Estado cristiano, socialista y solidario.
En realidad, justo es reconocerlo, Ortega atestigua en esto un consecuente comportamiento, porque nunca ha ocultado su convicción totalitaria. En un artículo publicado hace ya algún tiempo, recordaba algunas de sus afirmaciones en este sentido, en los lejanos tiempos de la lucha revolucionaria. Hoy sigue por el mismo sendero, aunque con una modificación no exenta de significación: lo que antaño reivindicaba para el Frente Sandinista de Liberación Nacional, hoy lo identifica con su persona. Y es que entretanto Ortega ha sido inficionado con el fatídico bacilo del gigantismo, que comúnmente afecta a todos los autócratas, independientemente del color que ostenten. En su delirio supone que solo él es capaz de conducir a Nicaragua al paraíso terrenal. Esta convicción paranoica no le impide sin embargo, en absoluto, acrecentar apasionadamente su peculio familiar, que, según dicen las malas lenguas, ha adquirido monumentales dimensiones.
Por todo esto, Ortega no abandonará nunca voluntariamente el poder. Y es desde esta perspectiva que hay que considerar la reforma constitucional que promueve y que fue remitida el 31 de octubre a la Asamblea Nacional para su consideración. Lo cual es una mera formalidad, porque la mayoría del cuerpo legislativo está constituida por dóciles ovejas, designadas fraudulentamente. La oposición dividida y perseguida nada podrá hacer para evitar este escarnio. Sumándose a la larga e infausta tradición de los Zelaya, Emiliano Chamorro y de los Somoza, Ortega se propone manifiestamente consolidar el monopolio del poder, para instalarse en él definitivamente. La reforma de la carta política del país le permitirá además asegurar la instrumentación de los militares y de la Policía (también gracias a la concesión de jugosos privilegios y cargos públicos) y aumentar el control de la población por diferentes caminos.
No obstante, Aún contando con el apoyo de todos los órganos del Estado e incluso con la cooperación de amplios círculos de empresarios corruptos, esta insana evolución conducirá en un futuro no muy lejano a situaciones de mucho peligro para la paz social. De hecho ya existen hoy focos de resistencia armada y el descontento social aumentará sensiblemente cuando se agoten los fondos que procedían de Venezuela, con los que se alimentaba a la numerosa clientela electoralista.
José Leopoldo Decamilli, Berlín.
La historia se repite…
Un 19 de julio el actual presidente inconstitucional terminó su discurso así: Sandino, Sandino ¡Sandino divino! La divinidad de Sandino comenzó por decir no, no y no al pacto del Espino Negro y de allí se hizo rebelde hasta no ver un solo marino en tierras nicaragüenses. El Frente Sandinista de Liberación Nacional se rebeló ya no en contra de los marinos, pero sí contra Somoza y los hijos de Somoza que quisieron perpetuarse en el poder.
El padre de los Somoza fue ejecutado por quererse perpetuar mediante reelecciones. El último de los Somoza fue echado del poder y luego ajusticiado por quererse también perpetuar en el poder. Hoy los hijos de aquel Sandino divino, picados por el mismo virus de la reelección, pretenden aprobarla —como en efecto la van a aprobar— y van a implantarla de nuevo, para la cual cuentan como candidatos al actual presidente inconstitucional, su señora esposa y una ristra de chigüines que ya escupen en rueda en la política nicaragüense.
El escenario está preparado. Si antes era Somoza for ever hoy la consigna es Ortega for ever. Pero, ¿creen los orteguistas —porque ya sandinistas dejaron de ser— que Sandino aprobaría estas reformas que ya tienen cocinadas? ¡No!
La historia se repite …
Enrique Padilla Santos.
Revalorización de pensiones INSS
La lucha que por seis años libraron los miembros de la Unidad del Adulto Mayor, para que al fin les reconocieran su derecho al pago de una pensión mínima, es un ejemplo a seguir por las aletargadas asociaciones de los jubilados que sí cumplieron con las 750 cotizaciones y cuyas pensiones tienen más de diez años que no han sido actualizadas con los aumentos del costo del diario vivir.
Para ejemplificar: a una pensión de 5,000 córdobas, solamente se le ha reconocido el mantenimiento de valor que está contemplado en el Arto. 50 de la Ley INSS durante ese periodo, pero no ha sido revalorizada de acuerdo al movimiento inflacionario anual de nuestra economía. La canasta básica hoy en día supera los 11,000 córdobas, mientras la pensión mencionada anteriormente no ha tenido ninguna revalorización por el concepto anterior.
El Arto. 107 de la Ley INSS señala en su parte inicial lo siguiente: “El monto de las pensiones en curso de pago serán revisadas como consecuencia de variaciones notables en el nivel general de ganancias o en el costo de la vida”. El Arto. 96 de su Reglamento, en su primer párrafo señala que: “Tomando en consideración los estudios de los organismos del Estado pertinentes sobre la elevación del costo de la vida en relación con el poder adquisitivo de la moneda, las pensiones en curso de pago podrán ser revalorizadas”.
¿Qué esperan las asociaciones de jubilados para proceder de conformidad a derecho en beneficio de sus miembros?
Miguel Altamirano.
La avaricia y el Canal
Nicaragua es un país que está ubicado en el corazón de América, víctima de algunos individuos que padecen de la avaricia de poseerlo todo a nivel externo e interno.
Decía Santo Tomás que cuando el amor desordenado de sí mismo se convierte en deseo de los ojos, la avaricia no puede ser retenida.
El hombre quiere poseerlo todo para tener la impresión de que se pertenece a sí mismo de una manera absoluta.
La avaricia es traducción de un término griego cuya raíz significa “desear más”. Ya nos han hablado de países desarrollados, en desarrollo y países que no tienen ni qué comer, comen torta de barro, y los que vivimos en “países en desarrollo” nos amenaza el cambio climático. El científico Albert Einstein comentó que el mundo que hemos creado es un proceso de nuestro pensamiento, se tiene el deseo de poseerlo todo, pero el planeta ya no da para más, el pueblo de Israel recibe una orden de no recoger demasiado maná que no comerán, con el plan de que no cometan el error de alguien que se vanagloriaba, cuando el tiempo le iba a ser muy corto para usufructuarlo.
Con el apoyo técnico y financiero de la Cruz Roja Italiana se impartió un curso titulado “Proyecto cambio climático hermano sol”, con el objetivo de cambiar mentalidades y comportamientos dañinos, que algunas personas adoptan cuando se sientan en el sillón que emana el poder de poseerlo todo.
Nicaragua es víctima de la avaricia en micro. Con solo el sueño de construir un Canal Interoceánico destruiríamos una gran reserva de agua dulce, lo suficiente para que Costa Rica pegara el grito al cielo, pues trataron de adueñarse de él tras el filibusterismo de Walker. Y en macro cuando Colombia dice ser dueña de la inmensa riqueza que por historia son de Nicaragua.
Adrián Sevilla.
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