Elízabeth Romero
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Aunque la tendencia al alza que registraban los homicidios en los países de América Latina entre el año 2000 y 2010 se ha estabilizado e incluso revertido en algunos países, los niveles “de violencia letal” en la región continúan siendo altos en 11 de los 18 países analizados.
Cinco de cada 10 latinoamericanos perciben que la seguridad en el país se ha deteriorado, revela el Informe Regional de Desarrollo Humano (IDH) 2013-2014. El IDH “Seguridad Ciudadana con rostro humano: diagnóstico y propuestas para América Latina”, del Programa de Desarrollo de la ONU (PNUD). El mismo fue publicado ayer en su sede en Nueva York y muestra que en todos los casos analizados es mayor la percepción de inseguridad que la victimización directa.
El IDH destaca que no basta implementar solo medidas de control del delito; para una reducción duradera de la inseguridad en la región y resalta que es imprescindible reconocer el fracaso de las políticas de mano dura que han sido adoptadas en la región.
Igual destaca que, pese a las mejoras sociales, la región sigue siendo la más desigual y la más insegura del mundo.
Según el IDH las amenazas a la seguridad están asociadas a múltiples factores que tienen que ver con las condiciones socioeconómicas, las deficiencias institucionales y la presencia de facilitadores del delito.
“No hay una solución mágica para la inseguridad ciudadana en América Latina, pero este grave problema sí tiene remedio y requiere visión y voluntad política de largo plazo,” expresa el subsecretario general de las Naciones Unidas y director del PNUD para América Latina y el Caribe, Heraldo Muñoz, a través de un comunicado.
Muñoz indica además que “se requiere, en cada país, un Acuerdo Nacional por la Seguridad Ciudadana entre gobierno, partidos políticos y sociedad civil, de modo que la seguridad no se vea politizada y se transforme en una política de Estado.”
El IDH hace 10 recomendaciones a los diferentes estados de AL, entre las que destacan alinear los esfuerzos nacionales para reducir el delito y la violencia, con base en las experiencias y lecciones aprendidas.
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