José Cruz y Emiliano Chamorro
La Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA) consideró que las reformas a la Constitución Política —que pretenden realizar los diputados sandinistas— son una amenaza para la democracia.
Así lo expuso el organismo internacional en una carta pública donde además se refiere a las amenazas democráticas que existen en Panamá, Ecuador, Bolivia y Venezuela.
“Varios gobernantes están promoviendo el cambio en las reglas del juego democrático, modificando o reinterpretando la Constitución y las leyes, mediante cuatro vías posibles: su control sobre el congreso, su control sobre los tribunales de Justicia, su control sobre el Tribunal Constitucional o su control sobre los tribunales electorales”, enfatizó el organismo.
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“En Nicaragua, la Asamblea Nacional, dominada por el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), aprobará en diciembre la reforma a la Constitución para eliminar la reelección inmediata y permitir la reelección indefinida de su máximo dirigente y actual presidente, Daniel Ortega, quien cumplirá 23 años en el poder al terminar su actual mandato”, reza la declaración pública.
Dicho organismo internacional advierte que las nuevas amenazas a la democracia, en América Latina, se sustentan en la concentración de los poderes, en la limitación de las capacidades y libertades de la oposición y en los esfuerzos de algunos gobiernos por garantizar su continuidad.
Para el analista político Julio Icaza Gallard, la preocupación que muestra la ODCA es válida si se toman en cuenta los ánimos reeleccionistas del presidente inconstitucional Daniel Ortega.
Icaza coincide en que se está amenazando a la democracia con las reformas a la Carta Magna, y lo peor es que están siendo dirigidas por un partido político.
José Pallais, también analista político, considera que con las reformas constitucionales la ciudadanía nicaragüense quedaría totalmente sin derechos ni libertades.
Pallais recordó que Ortega inició destruyendo la democracia, luego la institucionalidad y ahora pretende destruir los derechos individuales, impulsando una reforma a la Carta Magna.
“Primero, Ortega destruyó la democracia impidiendo que el voto del ciudadano valiera, después destruyó la institucionalidad para que no hubiera balance y equilibrio entre ellas, y ahora viene la tercera etapa (con las reformas) para destruir los derechos individuales. Eso es gravísimo”, alerta José Pallais, miembro de Unidad por la República (Unir)
A juicio del exlegislador, Ortega sería un presidente autoritario bajo un manto de legalidad, lo que significa un futuro incierto para Nicaragua.
“Tendríamos siempre a un Ortega centralizando el poder, a un Ortega autoritario, ahora bajo un manto de legalidad, sería un futuro sin oportunidad para que Nicaragua desarrolle sus potencialidades”, advierte Pallais.
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