Elízabeth Romero
La presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, estima que con la inclusión de los llamados gabinetes de familia en la propuesta de reformas a la Constitución, el gobierno estaría autorizando » la represión».
Esto porque Núñez considera que, estos son los mismos denominados Consejos del Poder Ciudadano (CPC), utilizados como grupos de choque para reprimir las protestas sociales.
De ser aprobadas las reformas ya no podrán llamarles «grupos de choque», pues estarían legalizados, recordó Núñez.
También refirió que el hecho de establecer en ese proyecto que los diputados les pertenecen a los partidos, es una forma de aceptación que la destitución de los diputados Xochilt Ocampo y Agustín Jarquín es ilegal.
Núñez es del criterio que esta situación representa un reto importantísimo para la bancada del Partido Liberal Independiente (PLI), pues si llega a participar en esta comisión que conocerá las reformas , «se estarían convirtiendo en cómplices de la destrucción democrática» del país.