Tania Sirias
Será hasta el día de hoy que los miembros de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN) se reúnan para analizar las propuestas de reformas a la Constitución, presentadas desde el viernes pasado por la Bancada Sandinista en la Asamblea Nacional, las cuales permitirán la reelección indefinida y que militares activos ocupen cargos públicos en el Estado.
El diputado Alberto Lacayo, vicejefe de la bancada opositora, dijo que tampoco saben quiénes conformarán la comisión especial que dictaminará las propuestas de reformas, las cuales serán presentadas a dicha comisión este próximo miércoles, según informó el jefe de la bancada sandinista, Edwin Castro, a un medio local.
Lacayo anunció desde ya que los diputados opositores “se oponen” a estas reformas, que tienen como único objetivo darle más poder al presidente inconstitucional Daniel Ortega.
“Ortega está pasando por encima de la memoria de aquellos hombres que dieron su vida para acabar con las dictaduras, al proponer estas reformas”, expresó Lacayo.
OBSESIÓN HISTÓRICA
El diputado Pedro Joaquín Chamorro Barrios también dijo que se opondrá a las reformas, porque en su mayoría son objeto de “la obsesión histórica de todos los dictadores en este país, de perpetuarse en el poder”. La única propuesta que aceptará será la que tiene que ver con la sentencia de La Haya.
“Todas las demás son una regresión hacia la dictadura, hacia los días en que luchábamos por una democracia, sin apellidos. Por una República como la soñó mi padre, cuando exclamaba a todo pulmón su grito de guerra: ‘Nicaragua volverá a ser República’”, indicó Chamorro Barrios.
UN ESTADO FASCISTA
El diputado opositor Carlos Langrand opinó que este paquete de reformas no es más que la consolidación de “un Estado fascista”, donde todo el poder se concentra en la Presidencia.
También se le da más poder a los Concejos del Poder Ciudadano, dándoles rango constitucional, sustituyendo además la democracia representativa por estructuras partidarias.
Ante el hecho de que ellos no podrán detener estas reformas, por ser minoría, señaló que como opositores no van a pactar con la bancada oficialista. “Para otros eso hubiese sido más fácil y cómodo, negociar reformas o posiciones, pero seguimos demostrando que no somos parte del proyecto de Ortega”, dijo Langrand.
LA ORDEN ES VOTAR
Lacayo dijo que los diputados sandinistas ni siquiera analizarán los efectos de estas reformas a la Carta Magna, pues “la orden de arriba” es votar a favor y quien no lo hace, le aplicarán la defenestración a como le hicieron a la exdiputada Xochilt Ocampo.
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