Caracas/AP
Un juez en el estado de Anzoátegui y cuatro agentes de la policía local y la Guardia Nacional entraron el jueves al depósito de Superior, empresa petrolera filial de la firma estadounidense Superior Energy Services y ordenó entregar a una filial de PDVSA el control de dos plataformas petroleras, se informó ayer.
La expropiación sucede después que la empresa suspendió sus operaciones por una demora de meses en los pagos de la corporación estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA), que justificó la expropiación de los equipos invocando razones de “utilidad pública y de interés social” de la actividad petrolera para el desarrollo y el bienestar de esta nación, según copia de la orden judicial.
Trabajadores de la empresa recibieron órdenes de cargar las plataformas —conocidas como unidades Snubbing y que se utilizan para reparar pozos dañados— en camiones para ser desplegados en “pozos críticos” en otro lugar, según la orden.
“Es como un delincuente que se mete en tu casa, te pregunta por la clave de la caja fuerte y tú lo tienes que ayudar a llevarlo”, expresó en entrevista telefónica Jesús Centeno, director local de operaciones de Superior en la ciudad de Anaco. Dijeron “que prácticamente estamos saboteando la producción nacional”, dijo.
PDVSA acumula enormes deudas con los contratistas de servicios de los que depende el desarrollo de las mayores reservas de petróleo del mundo. Centeno dijo que Superior detuvo sus labores de mantenimiento para PDVSA en julio tras la interrupción de las negociaciones por varios millones de dólares en facturas sin pagar desde diciembre pasado.
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