En el cementerio de Granada muchos jóvenes buscan cómo ganarse unos centavos limpiando bóvedas y rozando el monte. LA PRENSA/ L. VARGAS

Ajetreo en cementerios

“Va a limpiar sus bóvedas, le rozamos el monte, le vamos a cobrar barato”, era la prédica de decenas de niños, jóvenes y adultos que ayer se aglomeraron en el cementerio de Granada para ofrecer sus servicios de limpieza de sepulturas previo al Día de los Difuntos.

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La situación “es un poco difícil pero estamos buscando cómo darle al cliente un buen precio, hay arreglos desde cincuenta hasta cien córdobas, se está ganando poco pero estamos haciendo la lucha”, comentó Ramón Pérez, comerciante de Jinotepe.

Las flores más caras en Carazo son los crisantemos, las gladiolas y las rosas, estas pueden llegar a costar hasta 120 córdobas el ramo. La más barata es la disciplina y la rosa poma que cuesta 20 córdobas el ramo de tres.

Hay quienes consideran que no hay que gastar tanto en las flores, pues en el cementerio se las roban para enflorar otras tumbas.

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Lucía Vargas y Mabel Calero

“Va a limpiar sus bóvedas, le rozamos el monte, le vamos a cobrar barato”, era la prédica de decenas de niños, jóvenes y adultos que ayer se aglomeraron en el cementerio de Granada para ofrecer sus servicios de limpieza de sepulturas previo al Día de los Difuntos.

En la entrada principal un sinnúmero de vendedoras de flores se apoderaron como todos los años del espacio para ofrecer ramos de flores silvestres a diez córdobas.

Gabriel Calero dijo que lleva más de 12 años limpiando las tumbas en este tiempo y asegura que ahora ve muchas caras nuevas ante la falta de trabajo en la ciudad. “Está bastante ralo el trabajo, pero esperamos que más tarde o mañana (hoy), se componga”, refirió el muchacho.

Dijo que se mantienen los precios entre 300 y 500 córdobas la pintada de tres a cinco bóvedas y en el caso del rozado entre 60 y 100 córdobas.

El subcomisionado Nicolás Baca dijo que la Policía desplegó a un buen número de oficiales de tránsito para regular el tráfico y garantizar el orden adentro.

Ante la limpieza de algunas bóvedas un enjambre de abejas africanas se alborotó atacando al joven Ulises Mora, de 25 años, quien andaba trabajando. Posteriormente fue asistido por los bomberos.

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