El negocio del siglo XXI

El negocio del siglo XXI Robert Kiyosaki acaba de producir un libro denominado “El negocio del siglo XXI”. El cual propone una nueva forma de hacer negocios que cada vez está tomando mayor auge en el mundo el “mercado en red”.

Juan Vega Gonzales (*)

El negocio del siglo XXI Robert Kiyosaki acaba de producir un libro denominado “El negocio del siglo XXI”. El cual propone una nueva forma de hacer negocios que cada vez está tomando mayor auge en el mundo el “mercado en red”.

La crisis nos ayudan a comprender mejor la realidad y generan las mejores oportunidades de ganancia (comprar barato), porque normalmente el hambre y la preocupación por salir adelante se combinan con el aumento de la creatividad para encontrar oportunidades y hacerse cargo de su propia mejoría.

Es necesario un cambio de chip pasar de pensar “no puedo tener eso” a “cómo puedo tenerlo”. La costumbre se hace hábito y el éxito logra permanencia en el tiempo.

En la era industrial la lógica de estudia, consigue un buen empleo y ten una buena jubilación eran el sinónimo de la seguridad para la mayoría de las personas. Las cosas han cambiado.

En la era de la información el conocimiento, el Internet con acceso a millones de personas, el poder trabajar desde la casa, te ayudan a tomar el control de tu destino y futuro financiero.

Para hacer que las cosas pasen es preciso tener el valor de perder el miedo, reponerse y persistir ante cualquier contratiempo.

El valor del “mercado en red” está precisamente en el valor de la red. No se trata meramente de aprender a vender; sino de replicar lo que se hace bien y compartir la fuerza de la visión en la red. Numéricamente el valor de una red es el número de miembros elevado al cuadrado. A mayor tamaño mayor valor.

Las claves de un mercadeo exitoso en red están en el liderazgo, la comunicación, aprender a tomar el control del negocio, e invertir y reinvertir las ganancias para hacer crecer el mismo. Posteriormente las utilidades excedentes podría destinarlas a inversiones pasivas como bienes raíces que generen alquileres mensuales.

El potencial de la red está en encontrar personas que disfruten usar el mismo producto que venden, compartan su experiencia (en la red/con amigos), y ayuden a autocontrolar el negocio. “Nadie es jefe de nadie”. Pero todos trabajan juntos en una misma dirección colaborativa y de beneficio mutuo.

No trabajan por dinero, sino para aumentar su nivel de riqueza individual y como grupo y están permanentemente clonando/aprendiendo las buenas prácticas que la misma red va desarrollando.

(*) [email protected]

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