Un modelo que incentiva la oferta de alimentos saludables

Jorge Cordero

Las frutas, vegetales, carnes y granos que consumimos a diario son el resultado del trabajo de miles de agricultores y ganaderos, quienes logran llevarlos hasta nuestras mesas a pesar de los vaivenes del clima; del esfuerzo de trasladar esos alimentos hasta los centros de población y superar los procesos de inocuidad, trazabilidad y calidad.

El cultivo de la tierra por parte del agricultor es el inicio de una larga cadena que termina con la preparación y consumo de los alimentos. Por ello es destacable la labor de estos trabajadores para el progreso económico de nuestros países.

Lograr que estos frutos de la tierra, o del mar se conviertan en una cadena de valor y de suplencia para la seguridad alimentaria y la nutrición tiene un valor extraordinario.

Este valor adquiere mayor connotación si echamos mano a los informes de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que nos revelan que un ocho por ciento de la población mundial, es decir, unos 842 millones de personas, padecen de hambre y sufren de carencias de micronutrientes.

Ante este panorama, muchas organizaciones mundiales, empresas y grupos comunitarios organizados vienen desde hace varias décadas realizando valiosos esfuerzos para que los alimentos variados y nutritivos estén disponibles y accesibles para más personas. Se conocen en otras latitudes experiencias exitosas de organización para la producción, el procesamiento y la distribución de productos cada vez más saludables, así como propuestas de un consumo más responsable.

En Walmart de México y Centroamérica esa semilla de esperanza y optimismo cayó en terreno fértil. A través de la División Agroindustrial se han desarrollado programas agropecuarios para contar con gran variedad de cultivos, carnes y productos marinos que permitan a los consumidores la accesibilidad de alimentos nutritivos y, por lo tanto, la capacidad de elegir dietas saludables.

Mediante estas prácticas virtuosas, creadoras de valor económico y social para todos los participantes, en Walmart apoyamos a más de cinco mil productores agropecuarios en Centroamérica, y beneficiamos a más de catorce mil familias en la región. Para nuestra empresa, estas cifras nos impulsan a reconocer el valor que tiene la agricultura en la alimentación de las personas.

Impulsado por la División Agrícola de Walmart, el programa Tierra Fértil ha sido destacado como modelo exitoso de Responsabilidad Social Empresarial en Latinoamérica por entidades como el Banco Interamericano de Desarrollo y el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (Incae).

Con Tierra Fértil, hemos dado evidencia desde 1972, que en los esfuerzos por hacer accesibles los alimentos —frutas, vegetales y granos— es posible pasar de las palabras a los hechos.

A través de Tierra Fértil, los agricultores obtienen beneficios como mejoras en la producción, conocimiento de nuevas técnicas de cultivo, acceso a financiamiento, programación de cosechas, precios justos de mercado y generación de empleo, entre otros. Además el programa permite la programación de las cosechas de acuerdo con la demanda del mercado. Los productores reciben capacitación en Buenas Prácticas Agrícolas, se les brinda asesoría técnica sobre la calidad de semillas, rotación de cultivos y manejo poscosecha y uso responsable de agroquímicos, entre otros beneficios.

Tierra Fértil ha demostrado ser una práctica virtuosa, creadora de valor económico y social para todos los participantes: nuestras tiendas se aseguran el abastecimiento de productos agrícolas de calidad; los pequeños agricultores mejoran su producción, reciben un pago justo, incrementan sus ingresos y, por ende, mejoran la calidad de vida de sus familias; las comunidades rurales se benefician por el requerimiento de mayor mano de obra y los clientes encuentran una mayor variedad de frutas y verduras de calidad, a precios competitivos.

En Centroamérica, Walmart también realiza programas de apoyo a pequeños productores avícolas y cárnicos. Desde la División Agroindustrial procesamos huevos, carne bovina, pollos, pescados y mariscos, embutidos y formados de la mejor calidad para una dieta saludable.

Para pollo y huevos se desarrollan esquemas de trabajo relacionados con el crecimiento controlado de pollos y con la producción de huevo comercial. En pollos, la empresa suministra a pequeños empresarios las aves, alimento balanceado, tecnología y brinda asesoría técnica y financiera; los productores aportan las instalaciones de su finca, equipos y mano de obra.

Estos programas otorgan a los pequeños productores seguridad en su producción, pago seguro y oportuno en condiciones justas de mercado, conocimiento e información del mercado y capacidad de exportación. Con estas alianzas lo que buscamos en Walmart es brindar un abastecimiento y surtido más amplio en nuestras tiendas.

Nuestro compromiso con los proveedores agropecuarios también impacta positivamente al cliente, pues le asegura al consumidor final productos de la mejor calidad para una sana alimentación y nutrición. Con estos programas pretendemos estar alineados con la visión de la FAO, que resalta que la eficacia del crecimiento agrícola es de gran importancia a la hora de reducir el hambre y la malnutrición. El autor es Vicepresidente de Desarrollo Agroindustrial Walmart de México y Centroamérica.

COMENTARIOS

  1. Roberto
    Hace 13 años

    Lo relatado es sin dudas loable. Quiero preguntar al escritor si WalMart apoya proyectos independientes o solamente atados a su cadena de suministros.
    Por mi parte le propongo un proyecto para Nicaragua, creando posibilidades de agricultura sostenible en zonas habitualmente dificiels para la agricultura convencional

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