Cuando aún son muy pequeños, las mentiras suelen estar más relacionadas con su fantasía y con su imaginación, sin pretender nada específico con la mentira. Pero, sí debemos corregirles para evitar que esto se convierta en algo que utilice con frecuencia cuando sea más mayor. La edad de aparición de las mentiras con intención específica, según muchos especialistas giran en torno a los siete años, aunque hay otros muchos que defienden que puede aparecer entre los 3 y los 6 años. Se destacan tres causas principales como el miedo al castigo, la imitación y el querer llamar la atención.
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