Panamá cierra puertas, pero no se vislumbra el futuro del libro. El VI Congreso Internacional de la Lengua Española se clausuró el pasado jueves con muchas preguntas, muchas demandas, pero pocas respuestas. El mundo del libro en la era digital tiene dudas y mucho desgobierno.
A pesar de ello, Panamá obtendrá un buen rédito de su inversión en la organización del congreso: 1,200 profesores de lengua han sido invitados por el Ministerio de Educación con el objetivo de concienciar a los docentes y, por extensión, al mundo educativo, de la importancia de la lengua en la educación. Un buen trabajo de la ministra Luci Molinar, quien en poco tiempo ha modernizado el sistema escolar panameño.
Pero era el momento de la clausura y de hacer valoraciones positivas. El director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, proclamó que la lengua marca “el camino de la libertad, porque la libertad viene por el camino del conocimiento”. Y el director de la Real Academia Española, José Manuel Blecua, insistió en el mismo sentido: “La lengua nos hace libres”.
EL “NUEVO” PERIODISMO
Entre las muchas mesas redondas celebradas, hay algunas ideas básicas que han marcado los debates, especialmente sobre los nuevos flujos de información. Así, el periodista Álex Grijelmo, a partir de estadísticas de Twitter sobre la presencia de palabras como ‘quizás’, llegó a la conclusión de que “muchos tuits son asertivos y olvidan los matices”. Por su parte, Joaquín Müller, director de la Fundéu, provocó al personal defendiendo a los blogueros, que a pesar de no tener formación periodística, en algunos casos ofrecen artículos de alta calidad, y proclamó la muerte del periodismo tradicional, “secuestrado por el poder y desacreditado ante el público”. El problema se volverá a repetir cuando “el bloguero acepte el primer patrocinador”.

PRESENCIA RELATIVA EN LA RED
Los expertos coincidieron en que el español, a pesar del altísimo número de hablantes, no tiene una presencia proporcional en la red. Florencia Bianco, de Google, explicó que la Wikipedia polaca contiene 900,000 entradas y la española 850,000. Lo que sorprende es que hay 50 millones de personas que hablan polaco y 500 millones, español.
FALTAN PROFESORES DE ESPAÑOL
Entre los proyectos en marcha del Instituto Cervantes está el de extender el aprendizaje del español para extranjeros. Para ello, se creó una titulación universal, con el certificado del instituto, el diploma de español como lengua extranjera (DELE), con seis niveles. Hoy ya existen 700 centros en todo el mundo que colaboran con el Cervantes y que, entre otras cosas, gestionan los cursos de aprendizaje del idioma para extranjeros. Sin embargo, la principal dificultad con que se encuentra la embajada cultural del español reside en la formación de profesorado. En China, por ejemplo, donde existe alta demanda de cursos para aprender español, solo se ha podido satisfacer el 30 por ciento de las solicitudes por falta de profesorado. Por ello el Instituto Cervantes considera primordial seguir trabajando en este sentido.
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