Tatiana Rothschuh
Técnicos de unidades ambientales, productores, empresarios promotores de derechos humanos y profesionales, son parte de los 25 miembros que integran el Comité de la Subcuenca del río Mico parte alta.
85,684 hectáreas son dedicadas a la producción de pastos naturales y mejorados.
58,623 cabezas de ganado bovino es la población existente en la subcuenca.
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Este comité fue electo junto con su directiva, durante el primer Foro realizado para la protección y conservación del torrente acuático que forma parte de la cuenca 61 o río Escondido, que desemboca en la bahía de Bluefields.
La iniciativa, que es promovida con la colaboración técnica y económica del Consorcio Holandés, se efectuó en la Alcaldía de San Pedro de Lóvago.
En el Foro participaron cinco alcaldías chontaleñas, asistieron productores, concejales, técnicos y algunos delegados institucionales.
La elección de los líderes, de acuerdo con la Ley General del Agua, Ley 620, fue dirigida por la Autoridad Nacional del Agua, dirigida por Juan José Gutiérrez.
Joel Bravo, presidente de la junta directiva del Comité de la Subcuenca del río Mico, dijo que elaborará un plan de acciones para “sensibilizar a los productores (y) dialogar con la trasnacional minera para mitigar los efectos de la explotación que están realizando”.
Asimismo, sensibilizarán a los productores sobre el uso de pesticidas y harán conciencia sobre la necesidad de reforestar y conservar las fuentes de agua.
El alcalde de Santo Tomás, Eduardo Cabrera, valoró el esfuerzo como un paso trascendental para la recuperación del agua del río Mico, contaminado con arsénico y minerales pesados. “La vida de los chontaleños es el río Mico”, sostuvo.
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