Luis Eduardo Martínez M.
Cultivar frijol rojo es cada vez menos atractivo para los pequeños productores del país, porque en las plantaciones resiste menos las variaciones climáticas, el manejo poscosecha es más tedioso y porque los agricultores enfrentan un comercio injusto. En cambio, han experimentado mejores resultados con el frijol negro.
30 mil manzanas de frijol negro es la meta para el subciclo de apante que inicia al finalizar el año.
5.5 millones de quintales de frijol de todas las variedades se cosecharán durante todo el ciclo agrícola 2013-2014.
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Leonel López, presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) en Nueva Segovia, confirma que “en el norte” por cada diez manzanas sembradas de frijol negro, apenas hay una manzana cultivada con frijol rojo.
“El clima afecta más al frijol rojo que al negro”, dice por su parte María de los Ángeles Hernández Romero, presidenta de la cooperativa Divino Tesoro en el municipio jinotegano San Sebastián de Yalí, cuyas socias sembraron cincuenta manzanas de frijol negro durante el subciclo productivo de primera, obteniendo rendimientos que oscilaron entre 20 y 25 quintales por manzana.
Según ella, las mujeres de Divino Tesoro obtuvieron entre 750 y 780 córdobas por cada quintal de frijol vendido, lo que permitió que algunas afiliadas pagaran las deudas que tenían y poder reinvertir en la siembra del subciclo productivo de postrera.
“Ahorita estamos terminando de sembrar para postrera y tenemos 80 manzanas sembradas”, comentó Hernández, durante un encuentro nacional de productores, procesadores y comercializadores de frijol, realizado en Matagalpa y al que también asistieron representantes de instituciones estatales, entidades financieras y otros actores de esa cadena de valor.
En el mismo evento, Álvaro Fiallos, presidente nacional de UNAG, señaló que mientras los productores de frijol rojo reciben un máximo de 500 córdobas por quintal del grano, los comerciantes en Managua lo ofertan a diez córdobas la libra, “el doble de lo que pagan a los productores”.
En el caso del frijol negro el precio se ha mantenido en unos 750 córdobas por quintal durante los últimos cuatro años, señaló Fiallos, aunque exhortó a los productores a seguir sembrando las variedades rojas “porque es lo que comemos nosotros”.
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