Enfrentarse al diagnóstico de cáncer de mama supone intentar resolver una infinidad de dudas que surgen del desconocimiento y del miedo que provoca esta enfermedad.
Mi cáncer, ¿se hereda?
A pesar de ser el principal temor, solo en un pequeño porcentaje —entre el 5 y el 10 por ciento de los casos— se hereda un cierto riesgo de susceptibilidad. El oncólogo recoge los antecedentes familiares cuando realiza la historia clínica y, si existe sospecha, informa a la paciente de los pasos a seguir.
¿Me van a hacer una mastectomía?
La mastectomía no siempre es necesaria y, en caso de serlo, hoy contamos con cuatro tipos, en función de las características de cada tumor. El diagnóstico precoz también ha contribuido a que los tratamientos sean cada vez menos invasivos y las cirugías menos agresivas.
¿Se me va a caer el pelo?
La mayor parte de las quimioterapias empleadas en cáncer de mama producen alopecia, por el efecto nocivo que tienen sobre el folículo piloso. Suele ocurrir en torno a las tres semanas del inicio del tratamiento y puede afectar a cejas, pestañas, vello axilar y púbico y, en algunos casos, a las uñas.
¿Cuál es la alimentación más adecuada durante el tratamiento?
Beber agua abundantemente a lo largo del día es fundamental en la dieta de la paciente de cáncer de mama, ya que los distintos tratamientos pueden provocar deshidratación. Coma legumbres, verduras cocidas, cereales, frutas, productos lácteos y fibra.
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