Las vaquillas del IDR

El miércoles de esta semana, la Asamblea Nacional aprobó el acuerdo de consolidación de una deuda del Estado de Nicaragua con un banco estatal de Taiwán, la cual dicen que ahora suma solo 47.5 millones de dólares. Esta deuda se deriva de préstamos obtenidos en 1998 y 2001 por valor de más de 87 millones de dólares, en los cuales se incluía uno de 35 millones de dólares para el desarrollo de las Pymes y la repoblación del hato nacional.

Eran los tiempos del gobierno de Arnoldo Alemán que se caracterizó por una desmesurada corrupción gubernamental, la cual casi llegó a superar la piñata sandinista que se perpetró en el período de transición del régimen autoritario de Daniel Ortega, al gobierno democrático de doña Violeta Barrios de Chamorro.

En aquel desaforado ambiente de una corrupción que prácticamente fue convertida en política de Estado, el préstamo de Taiwán para la repoblación ganadera del país fue aprovechado por la camarilla gobernante en su propio beneficio, generándose el escándalo conocido como “las vaquillas del IDR” (Instituto de Desarrollo Rural). Este escándalo incluso fue llevado a los tribunales, pero debido al pacto de Arnoldo Alemán con Daniel Ortega quedó en la impunidad igual que quedaron otros sonados casos de corrupción del período presidencial 1997-2001.

Ciertamente, la corrupción en el caso de las vaquillas del IDR que fueron adquiridas con los fondos prestados por Taiwán, se manifestó en que la mayor parte de los valiosos vacunos obtenidos se repartieron entre miembros de la familia que entonces gobernaba el país y algunos de sus allegados. Solo para disimular, una pequeña parte de las costosas vaquillas se distribuyó a ganaderos que no formaban parte de la argolla del poder.

Según se conoció, el monto total de la deuda financiera con Taiwán que ha quedado consolidada en 47 millones de dólares y medio, era originalmente de 87.4 millones de dólares, pues, además de los 35 millones para las famosas vaquillas, los préstamos incluían 17.2 millones de dólares para rehabilitar el Puerto de Corinto, 20. 2 millones de dólares para mejorar el sistema de riego en León y Chinandega y 15 millones de dólares para sustentar a la Financiera Nicaragüense de Inversiones.

No sabemos si los 52.4 millones de dólares de aquellos préstamos de Taiwán, que eran para rehabilitar el Puerto de Corinto, desarrollar el riego en Occidente y apoyar a la financiera nacional de inversiones, fueron usados correctamente o si también fueron abusados. Pero la corrupción en el caso de las vaquillas del IDR sí fue puesta en clara evidencia y debidamente denunciada ante los tribunales, durante el gobierno de don Enrique Bolaños, quien trató en vano de contener y castigar la corrupción. Sin embargo el escandaloso caso de las vaquillas quedó en la impunidad, como en términos generales ha quedado toda la corrupción posterior a la época somocista.

La reforma constitucional democrática de 1995 incluyó en la Carta Magna, una disposición para que los funcionarios públicos que abusen del poder en casos como el de las vaquillas del IDR, respondan patrimonialmente por el daño que causen a los intereses del pueblo, aparte de las correspondientes responsabilidades penales. Pero de nada sirven las leyes, ni siquiera las constitucionales, cuando los encargados de aplicarlas no cumplen su deber o si solo las aplican para castigar a sus adversarios políticos.

COMENTARIOS

  1. Pinatin
    Hace 13 años

    Los casos de abuso del Gobierno del Dictador Ortega no quedaran impunes Jamas Lo seguiremos hasta su tumba si fuese necesario!

  2. Genaro
    Hace 13 años

    Pobres políticos corruptos que lo único que saben es robar y hacer triquiñuelas para burlas la justicia terrenal, sin saber que de la justicia divina nadie se escapa y que está cobra con fuego si no se arrepienten de corazón y piden perdón a los ofendidos.

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