“Global Gap es una norma de calidad de buenas prácticas agrícolas que se aplica en la producción primaria, es decir a lo que se produce en el campo. Al obtenerla los productores pueden comercializar sus productos en cadenas de supermercados que son sumamente exigentes”, dijo Mendilaharzu.
Por su parte Sigrid Morales, directora de la Oficina de Exportaciones de APEN, manifestó que tras esta capacitación los funcionarios de esta organización podrán asesorar a las pequeñas y medianas empresas vinculadas a la producción de frutas y hortalizas con capacidad exportable.
“Esto nos permitirá no solo dar a conocer a los empresarios los requerimientos de Global Gap, sino también poder gestionar ante esta organización una normativa adaptada al contexto local”, señaló Morales.
Actualmente solo las empresas Mangosa y Agroesnica cuentan con el certificado Global Gap.
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Lucydalia Baca y Humberto Galo
De cara a garantizar el cumplimiento de requisitos de calidad que exigen los mercados internacionales a las exportaciones, pero a la vez asegurar la producción de alimentos cada vez más inocuos para el consumo local, funcionarios de distintas instituciones son entrenados para aplicar las normas establecidas por certificadoras internacionales como Global Gap y Haccp.
Unos cuarenta inspectores de los Ministerios Agropecuario y Forestal (Magfor) y de Salud (Minsa) fueron entrenados durante tres días y recibirán una licencia para aplicar las normas del modelo de gestión de inocuidad de alimentos de HACCP (Hazard Analysis and Critical Control Points por sus siglas en inglés).
“Esto ayudará a garantizar que los alimentos sean procesados de una manera segura para los consumidores”, manifestó Alexandra Calle, asistente de investigación de la Universidad de Texas Tech, quien junto a Alejandro Echeverry estuvieron a cargo del entrenamiento.
ACTUALIZAN EXIGENCIAS
La certificación se aplica hace varios años, pero en la actualidad se han incluido nuevas técnicas para asegurar el reconocimiento de bacterias y microorganismos patógenos que han causado problemas a algunos alimentos.
Actualmente Estados Unidos está en proceso de actualización de sus normas de calidad y según Calle, los países en desarrollo deben estar siguiendo ese modelo, para estar al día con los requisitos que exige ese mercado a los productos.
Para Mario Aldana, representante del Instituto Centroamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) en Nicaragua, que estos cuarenta funcionarios reciban su licencia, garantiza que el país tenga sistemas de inspección de inocuidad confiables. También considera importante que el país mejore sus capacidades en la aplicación de estas normas de sanidad alimentaria en un mercado cada vez más exigente.
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