Félix Rivera M.
Calculó en unos 15 millones de córdobas la inversión en esa obra.
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El casco urbano de Pantasma, carretera que va de Praderas a El Malecón, se ha convertido en un improvisado mercado. Ahí unos 800 comerciantes han levantado sus tramos y otros están a la intemperie, a la orilla de la carretera, por la falta de un mercado en el municipio.
Los bajos precios del quintal de maíz y frijoles, llevaron a muchos pequeños agricultores a convertirse en comerciantes.
Hipólito Castro García, desde hace tres años abandonó su parcela en la comunidad de El Aserrío y es uno de los 800 comerciantes de Pantasma.
“La necesidad de ganarme la comida me tiene apostado en esta champa, debido a que sembrar maíz y frijoles aquí ya no es rentable y por este municipio han pasado muchos alcaldes y ninguno ha sido capaz de construir un mercado, ojalá el que está ahorita, Oscar Gadea del PLI, tenga entre sus prioridades la construcción de un mercado”, aseguró Castro.
Noel Antonio Alaniz, hace cinco años bajó de su natal comunidad de Los Limones, tres kilómetros al este del casco urbano de Pantasma.
Allá sembraba frijoles y maíz, pero por las mismas circunstancias de don Hipólito, se convirtió en comerciante y en su tramo vende productos de cuero, ropa, bolsos, entre otros.
“El alcalde de aquí ha dicho que en este momento su prioridad es construir un estadio de beisbol y que después le entraría al mercado. Yo diría que la prioridad debería de empezar con los del mercado”, aseguró Alaniz.
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