EMILIANO CHAMORRO MENDIETA
Monseñor René Sándigo Jirón, presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), lamentó ayer la actual situación que atraviesa el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) y aseguró que esa institución desde siempre ha sido la caja chica “de tantos gobiernos y que nunca se reguló”.
El jerarca católico recordó que en una ocasión fue testigo cómo un expresidente de Nicaragua, hace más de diez años, llamó a su secretario privado para que le hiciera un cheque con los fondos del INSS a una persona que pedía ayuda para una obra social. “Yo me quedé pensando y me dije a mí mismo, cómo es posible estar tocando el dinero que es de otra gente y quién se va a responsabilizar de pagarlo, porque las autoridades son pasajeras“, dijo Sándigo, al lamentar cómo los recursos de los cotizantes que llegan al INSS son mal utilizados por los gobiernos.
Sándigo señaló que ese tipo de abusos con los fondos del INSS hoy tienen consecuencias negativas que van a conllevar a que se realicen cambios en esa institución para poderla hacer sostenible.
“Se han ido asumiendo compromisos económicos sin pensar a quién le va tocar pagar. Ahora la vaca ya no tiene más leche, la gallina ya no pone más huevos y claro ahora esto está en el tapete”, criticó el jerarca católico.
A juicio de Sándigo, si una de las propuestas consiste en incrementar la tasa de aporte a los cotizantes, para hacer sostenible al INSS “esto quiere decir que en vez de hacer un bien se está agudizando la cosa, se está perjudicando más al trabajador. Aquí tiene que ver una propuesta racional, pero en primer lugar, que se regrese el dinero que le pertenece al INSS, a tantos cotizantes, incluso a muchos que ya han muerto, pero que dejaron su platita allí”, consideró monseñor Sándigo.
UN MEJOR INSS
Sándigo se pronunció por un verdadero Seguro Social y no un seguro de apariencia.
“Tiene que haber un seguro, y ojalá un buen seguro, y no uno de apariencia. Un seguro donde la gente se sienta segura que va a recibir su pensión, su atención en salud. Se debería asegurar una verdadera calidad de vida para los ancianos que pasaron toda su vida cotizando y ellos sienten que sí tienen un verdadero seguro de vida”, recomendó el presidente de la Conferencia Episcopal.
CERRAR EL CHIPOTE
Sándigo también se unió a algunas organizaciones que piden el cierre de El Chipote, lugar donde actualmente funciona Auxilio Judicial, en donde algunas personas, incluso detenidos allí, han denunciado que han sufrido torturas de parte de funcionarios de la Policía Nacional.
“Para mí personalmente, aquellos lugares que han sido espacios de violencia, de torturas deberían de convertirlos en sitios históricos y, aunque ya no se cometan abusos, tampoco es bueno mantenerlos activos porque se actualizan en la memoria de quienes vivieron en el pasado algún tipo de tortura”, afirmó el religioso.
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