¿Qué es la célula madre?

Arturo Gómez Castillo


El nombre Células Madre se escucha a diario y cada día se pone aún más de moda, pero la investigación sobre células madre tiene una historia muy larga. En los tempranos años sesenta, los canadienses Till y McCulloch demostraron la existencia de células madre en el centro de los huesos llamado médula ósea.

Últimamente y para eliminar esas controversias ético-religiosas las células madre se están obteniendo del cordón umbilical y de médula ósea aunque en un proceso difícil, largo y costoso. Un método prometedor es la Técnica GID que se obtiene células madre de una manera segura, rápida y a un bajo costo a partir de grasa humana extraída al mismo paciente por liposucción.

Pero ¿qué son las células madre? Son aquellas células que tienen dos características claves, que las distinguen de los otros más de 200 tipos de células que existen en el cuerpo humano. Estas características son: pueden reproducirse a sí mismas o regenerarse por largos períodos de tiempo (auto-renovación); pueden, bajo ciertas condiciones en el cuerpo o en el laboratorio, producir células que eventualmente se convertirán en un tipo específico de células. Este es un proceso conocido como diferenciación o especialización celular.

Estas células que adoptaron las características de las células del entorno donde han sido sembradas, tienen tres cualidades fundamentales: A) Promueven la neovascularización o la capacidad de regenerar nuevas arterias, venas y vasos linfáticos. B) Tienen la capacidad de regenerar los tejidos y C) Provocan efectos citoquímicos que disminuyen la inflamación y el dolor.

Estas células con semejantes capacidades terapéuticas pueden ser obtenidas de la grasa del mismo paciente, significa que nuestro organismo tiene la capacidad en sí mismo de curar sus propias afecciones, es decir tiene la capacidad de autorregenerarse gracias a sus propias células madre.

Los investigadores han descubierto células madre en los cuatro tipos de tejidos que forman el cuerpo humano (epitelial, conectivo, muscular y nervioso), incluyendo el tejido nervioso el cual se creía era incapaz de regenerarse.

Aunque cada tipo de tejido tiene solo una pequeña cantidad de células madre, esta pequeña reserva genera suficientes nuevas células para que sus respectivos tejidos duren toda una vida.

La investigación en células madre es excitante para los científicos, en parte, porque ofrece una única ventana donde asomarnos para ver cómo las células se desarrollan y comunican entre sí y también poder ver y eventualmente reparar lo dañado en nuestro cuerpo por enfermedades agudas y crónicas y lo dañado por cualquier tipo de accidentes.

Recuerde: Cuando vea en los medios reportes sensacionalistas sobre lo que alguien puede curar con células madre su actitud debe ser “importante, si es verdad”. No olvide que para ser considerados científicamente válidos, los resultados experimentales deben ser respaldados por científicos de reconocida credibilidad, transparentes y reproducibles, esto significa que otros investigadores utilizando los mismos métodos puedan ser capaces de obtener iguales resultados.

Los médicos han utilizado por años las propiedades de las células madre para tratar principalmente leucemias y quemaduras. Actualmente las están utilizando para tratar osteoartritis de rodilla, insuficiencia vascular de miembros inferiores de origen arterial o por diabetes, reconstrucción de mamas y en defectos que ameriten relleno de grasa enriquecida con células madre.

Los investigadores están probando la capacidad de las células madre en terapias nuevas. Hasta 2012 un registro a nivel mundial reportó más de 2,500 pruebas de tratamiento con células madre. De ellos 1,000 eran para leucemia, 1,500 para cáncer en general, 100 para problemas cardíacos, unos 12 para lesiones de la médula espinal, otros doce para esclerosis múltiples y otros para problemas oculares, diabetes, Alzheimer.

Todo un universo de posibilidades de tratamiento con células madre se está dando en el mundo entero. Las células madre han cautivado al público porque ofrecen esperanzas de una vida saludable. ¿Y qué mejor que tener buena salud? Porque como dijo el gran poeta nicaragüense Rubén Darío: “La Salud es la madre de la Felicidad!” El autor es Cirujano Plástico, Profesor de Cirugía Unan-León

COMENTARIOS

  1. onofre gutierrez
    Hace 13 años

    Bueno. Estamos servidos los que leemos La Prena y otros medios que hacen publicaciones como las del catedrático Gómez Castillo. Y por qué no decirlo: Los demás catedrácos de nuestra Universidad autóma proclamada por los legisladores de la época somociana Deben salir de las aulas y educar desde las páginas de LP porque así
    cumplen con el deber de compartir sus conocimientos y entiendamos a sus futuros médicos. Hagan lo mismo, pues, los colegas de Don Arturo. Apúntese 10 catedráti

  2. newton
    Hace 13 años

    felicito x este reporte.

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