Elízabeth Romero
Hace unos 15 días, dos niñas de 9 y 13 años fueron violadas en la comunidad de San Jerónimo, que está entre las comunidades más alejadas de Waspam, sobre Río Coco Arriba.
Una promotora voluntaria de esa comunidad, que por temor pidió el anonimato, confió que el violador prometió a la madre y a la abuela de la niña de 13 años algún apoyo a cambio del abuso.
“Ustedes son pobres. Presten a las niñas para que traigan algo”, relata la voluntaria que habría ofrecido el violador a la madre de la niña de 13 años, cuando se las llevó. La menor de 9 años es tía de la de 13.
Según la jefa de las Comisarías en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), comisionada Carmen Poveda, existen varias versiones alrededor del tema, y una de estas es que la mujer habría asegurado en el albergue en Puerto Cabezas —donde condujeron a las víctimas para que recibieran atención médica—, de que deseaba regresar a la comunidad “a mediar” con la familia del agresor de las niñas, que habían ofrecido entregarle ganado a cambio de llevarse a las menores.
La funcionaria aclaró que en estos casos no está permitido mediar y, aunque hay casos en los que los familiares no denuncian, las autoridades están obligadas a seguir el caso de oficio.
La mujer abandonó el albergue junto con las víctimas, mientras el agresor está prófugo.
EMBARAZOS EN ADOLESCENTES Y JÓVENES
El responsable de Epidemiología del Silais de Waspam, Gerson Zamora, aseguró que los embarazos en adolescentes y jóvenes es uno de los problemas que resaltan en el ámbito de la salud en este municipio, y muchos de estos casos es el resultado de violación sexual.
Datos estadísticos de esa institución revelan que durante el primer semestre del año registraron 1,315 embarazos en el municipio de Waspam, de los cuales 1,250 son en muchachas cuyas edades están comprendidas entre 14 y 19 años.
Con apoyo de organizaciones como MS ActionAid Denmark se realiza en Waspam el quinto foro de mujeres indígenas bajo el lema “Mujeres, salud, vida … No violencia”.
Durante cuatro días (de viernes a hoy lunes) 764 mujeres de territorios indígenas del Wangki analizan estos temas junto a whitas y autoridades que atienden diversos casos, explicó Rose Cunningham, de la organización indígena de mujeres Wangki Tangni, que lidera la actividad.
Zamora resumió que a los embarazos se suma la malaria, el VIH Sida y la incidencia del cáncer cérvico uterino. En este último caso, dijo que el problema se agrava por falta de recursos técnicos.
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