En medio de una electrizante atmósfera, creada por el entusiasmo de 48,966 fanáticos congregados en el Turner Field de Atlanta, los Bravos resistieron al acecho constante de los Dodgers, y los vencieron 4-3, en un juego cargado de dramatismo y angustiante asfixia.
Una jugada clave en el noveno, fue el intento de robo que se trató con Dee Gordon, siendo la carrera del empate. Fue out, en medio de una decisión muy polémica.
Mike Minor con su picheo, Jayson Heyward con sus dos remolques, Kimbrell con su cierre, fueron las claves de Atlanta anoche.
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Un día después de ser superados 6-1, en un duelo en el que los bravos fueron los Dodgers, la tropa de Atlanta sacó a relucir su carácter y mediante un picheo sólido de Mike Minor, se dirigió hacia una victoria que nivela 1-1 la Serie Divisional.
Minor no se dejó eclipsar por el astro de los Dodgers, Zack Greinke, y hasta lo superó en el duelo. El zurdo de Atlanta caminó 6.1 innings con una labor de ocho hits, una carrera y cinco ponches, mientras Greinke era vencido.
Greinke no lo hizo mal al lanzar seis episodios de cuatro hits, dos carreras y tres ponches, pero sus compañeros no pudieron con Minor, quien apretó en los momentos cumbres y se apoyó en la defensiva para salir del atolladero en más de una ocasión.
DUELO COMPLICADO
Aun cuando los Dodgers se fueron arriba 1-0 en el inicio del partido, los Bravos sabían que no podían irse a Los Ángeles con la manos vacías. Y se lo dejaron claro a sus rivales. Hanley Ramírez disparó doble para la ventaja californiana, pero Andrelton Simmons hizo lo mismo para el 1-1 en el segundo.
Y tras una entrada de relativa calma, los Bravos se fueron arriba 2-1 en el cuarto, cuando Chris Johnson disparó hit y Freddie Freeman anotó la carrera de la ventaja, mientras se animaban las tribunas. Los Dodgers incrementaron la presión, pero sus amenazas no pasaron de ser eso.
Incluso, en el sexto episodio, cuando acorralaron a Minor, este logró salir a flote con ponches para Juan Uribe y Adrián González, con dos en base, en uno de los instantes cumbres del partido.
No menos intenso resultó el séptimo, cuando Minor debió salir y Luis Ayala no pudo ayudar, pero Luis Avilán se apoyó en un doble play para salir adelante.
Y Jayson Heyward disparó el batazo de oro, un sencillo que empujó dos anotaciones en el cierre del séptimo para una ventaja 4-1, que permitió amortiguar un jonrón de Ramírez con uno en base, que estableció el final 4-3.
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