TEGUCIGALPA/AFP
Unos 1,000 efectivos de la Policía Militar empezaron este jueves a desplegarse para patrullar los barrios calientes de las dos principales ciudades de Honduras, una polémica medida con la que el gobierno pretende frenar la criminalidad en el país centroamericano.
El banderazo de salida lo dio el presidente Porfirio Lobo en una ceremonia con ocasión del Día del Soldado Hondureño, que tuvo lugar en la Academia Militar, 10 km al oeste de la capital.
«Estamos a las órdenes a partir de hoy, muy pronto nos verán operando, estaremos en todos los barrios y colonias para dar seguridad a la población y (que ésta) sienta tranquilidad al hacer sus actividades», afirmó el comandante de la recién creada Policía Militar de Orden Público (PMOP), teniente coronel José Rubén López.
«Tendremos equipos especializados en allanamientos, capturas y las actividades que requiera la población», añadió.##### Indicó que 500 soldados operarán en Tegucigalpa, la capital, y otros 500 en San Pedro Sula, la segunda ciudad del país, situada a 240 km al norte; ambas con tasas superiores a la media nacional de homicidios, 85,5 por cada 100.000 habitantes, que es a su vez la más elevada del mundo.
El presidente Lobo dijo que el pueblo hondureño «ha sufrido mucho y sigue sufriendo» por lo que hay que fortalecer la seguridad y que la Policía Militar es un paso en ese sentido.
Por su parte, el máximo jerarca militar, el general René Osorio, anunció durante la ceremonia que a finales del 2014 la Policía Militar aumentará a 5,000 efectivos.
La PMOP fue creada por el Congreso hondureño el pasado 22 de agosto entre un conjunto de desesperadas medidas propuestas por el gobierno para disminuir la delincuencia y la infiltración del crimen organizado en los cuerpos policiales.
Sin embargo, la decisión ha despertado preocupaciones en los organismos de derechos humanos.
«Los soldados no son para proteger la vida de las personas de la criminalidad sino, al contrario, el pasado nos indica que los militares son aparatos de muerte», dijo a la AFP Bertha Oliva, quien coordina el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh).
La agrupación fue creada en la década de 1980 por parientes de víctimas de desapariciones forzadas, atribuidas a escuadrones de la muerte integrados por los militares.
El estatal comisionado de Derechos Humanos, Ramón Custodio, advirtió al Congreso en una carta que la PMOP contribuirá «al debilitamiento de las instituciones del Estado y la remilitarización de la administración pública».
La fiscal de Derechos Humanos, Rosa Seaman, dijo a medios locales que el ente a su cargo estará «vigilante».
Las Fuerzas Armadas de Honduras están formadas por unos 12,500 hombres, mientras que hay una fuerza de 9,300 policías.
Honduras está catalogado como el país con la mayor tasa de homicidios del mundo, según la ONU, con 85.5 casos por cada 100,000 habitantes.