Elízabeth Romero
Organizaciones de la sociedad civil empezaron ayer a promover entre los usuarios del Transporte Urbano Colectivo (TUC), de Managua el pago en efectivo de los 2.50 córdobas, por el pasaje del bus.
En un pronunciamiento suscrito por organizaciones como la Red Nacional de Resistencia Ciudadana, Los Hijos de Nicaragua y Mesa de Concertación Democrática, el cual fue dado a conocer por Alejandro Lagos, critican la imposición de la tarjeta electrónica.
En el mismo estas organizaciones señalan que entre las inconformidades generadas por la tarjeta están: insuficientes puestos de distribución de tarjetas, trámite tardío que expone la estabilidad laboral de los trabajadores, defectos en el sistema de validación instalado en los autobuses, ya que no ofrece confianza al usuario y la desconfianza que genera el sistema de recarga.
A esto le agregan “el sentimiento de humillación al que es sometido el usuario cuando la tarjeta no funciona o no refleja saldo, situación ajena a la voluntad del usuario”.
Pablo Cuevas, abogado de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), adonde recurrieron los representantes de estas organizaciones, anunció que a través de su red de promotores les brindarán acompañamiento para que ejerzan su derecho a la protesta.
Cuevas refirió que, a través de la red de promotores, también conocieron de “algunas situaciones anómalas” en la aplicación de la tarjeta TUC, entre las que menciona el hecho de que los usuarios son obligados a bajar de las unidades cuando las tarjetas no funcionan, la forma selectiva que está siendo utilizado el transporte urbano colectivo, pues mientras los buses de servicio mixto van recargados de pasajeros los que solo reciben tarjetas se desplazan vacíos.
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