Elízabeth Romero
Como “un traido”, calificó la madre adoptiva de William Mariano Calderón —Yolanda Mayorga Vallecillo— el crimen perpetrado en contra de su hijo adoptivo.
Hasta ahora prevalece el hermetismo tanto de parte de la familia como de las autoridades policiales. A medida que avanzan las horas de ocurrido el hecho sangriento perpetrado el sábado, en el bar el Rincón de Camilo, lo único que se conocen son rumores y conjeturas sobre el mismo.
Yolanda Mayorga Vallecillo, madre adoptiva de Calderón, quien fue la única de la familia que hizo algún comentario sobre el caso mientras se realizaba el sepelio en el cementerio del barrio Milagro de Dios, dijo que la Policía aún no les informa sobre el avance de las investigaciones.
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El vocero de la Policía, comisionado mayor Fernando Borge, se limitó a referir que un equipo de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), está a cargo de las investigaciones. Aparentemente, bajo las órdenes del comisionado general Ramón Avellán.
Borge no negó ni confirmó la posibilidad de que el asesino haya utilizado un arma de fuego con silenciador, como refieren algunas fuentes ligadas a las investigaciones, mientras otras aducen que en realidad se trató de un arma que, por el tamaño de la misma, pudo andar silenciador. Otros se inclinan en que se trató de una escopeta.
Supuestamente, el desconocido que accionó el arma que segó la vida de Calderón, llegó directo a realizar los disparos, y habría dejado ver ciertos rasgos de su rostro —que en ese momento lo cubría el casco que usan motociclistas— cuando lo levantó para tener mejor visibilidad y realizar los disparos. “Que los agarren, que los castiguen, que paguen por su crimen”, demandó Mayorga, la madre adoptiva de Calderón.
Mayorga dijo que ha aconsejado a sus parientes del riesgo que viven la viuda e hijas del fallecido. “Es peligroso, yo les dije, miren ni le abran la puerta a nadie”, expresó Mayorga que les ha manifestado. “Están con miedo ellas. No han dicho nada, pero tienen que irse de allí”.
RETIENEN CAMIONETA
Pese a que la Policía entregó a tempranas horas del domingo la camioneta en que se movilizaba la víctima, por la noche les fue retenida nuevamente a sus familiares.
Extraoficialmente se conoció que esto fue para practicarle nuevos análisis, por ejemplo, la prueba del ionscan (para detectar partículas de droga).
La Policía habría descartado ya el móvil del robo porque pese a que la víctima portaba dinero en efectivo, los desconocidos no lo despojaron de nada.
Versiones extraoficiales indican que la acompañante de Calderón, Jaqueline Soto Vado, permanecía ayer en la DAJ.
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