El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la noche del viernes por unanimidad una resolución que ordena al régimen de Bashar al Asad la destrucción de sus armas químicas, la primera sobre Siria desde el inicio del conflicto.
Pese a la perspectiva de desarme, Naciones Unidas anunció que sus expertos iban a investigar siete lugares de presuntos ataques químicos, entre ellos dos que se habrían producido tras el del 21 de agosto.
Antes de la votación en la sede de la ONU, el consejo ejecutivo de la OPAQ había aprobado en La Haya una hoja de ruta para la destrucción del arsenal sirio antes de mediados de 2014.
“Esperamos tener un equipo en el terreno, en Siria, la próxima semana“, declaró el portavoz de la OPAQ, Michael Luhan.
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“La comunidad internacional cumplió su misión […] Es la primera señal de esperanza en Siria en mucho tiempo”, dijo el secretario general Ban Ki-moon sobre la primera resolución que adopta el máximo órgano de la ONU desde el inicio del conflicto en marzo de 2011.
Ban anunció que una nueva conferencia de paz sobre Siria, denominada “Ginebra 2”, se realizará a mediados de noviembre para intentar organizar una transición política.
La resolución de destruir las armas químicas, del Consejo de Seguridad, fue aprobada con el voto de sus 15 miembros, entre ellos los cinco permanentes con derecho de veto (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Gran Bretaña), y los dos rotativos en representación de América Latina, Argentina y Guatemala.
El texto prevé la posibilidad de que ese órgano pronuncie sanciones si el plan de desarme no es respetado. Sin embargo, no se trata de sanciones automáticas. En caso de que Siria viole sus compromisos, será necesaria una segunda resolución, lo que deja a Rusia una alternativa de bloqueo.
El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov, señaló en ese sentido que habrá que “probar al ciento por ciento” que Damasco no cumple con lo acordado y las sanciones deberán ser “proporcionales” a las violaciones. Las autoridades chinas anunciaron el sábado su satisfacción por la adopción, aunque manifestaron el deseo de que “resista a la prueba de la realidad”.
El presidente estadounidense, Barack Obama, había calificado el viernes de “gran victoria de la comunidad internacional” el acuerdo sobre la resolución tras ásperas negociaciones entre Washington y Moscú, aliado de Damasco.
La jefa de la diplomacia de la UE, Catherine Ashton dijo el sábado en un comunicado que la resolución “constituye un paso adelante para una respuesta internacional unida frente a la crisis siria”.
Sin embargo, la organización Human Rights Watch (HRW) criticó la resolución reprochándole que “no hace justicia” a las víctimas del conflicto. “Esta resolución no consiguió que se haga justicia por los cientos de niños gaseados y otros muchos crímenes graves”, lamentó Philippe Bolopion, representante ante la ONU de HRW.
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