Wendy Álvarez y Lucía Navas
El pago del llamado bono solidario —que se venía financiando con fondos de la cooperación venezolana— y la pensión reducida para más de 20,000 ancianos que no completaron sus cotizaciones representan un gran desafío para que Nicaragua garantice su estabilidad macroeconómica, advirtió ayer el Fondo Monetario Internacional (FMI), al término de una visita de 10 días que encabezó el polaco Przemek Gajdeczka.
El jefe de misión del FMI a su vez confirmó que el bono que se entrega a más de 160,000 empleados públicos dejará de ser financiado por Venezuela y deberá salir de los impuestos de los nicaragüenses, porque así lo ha dispuesto el Gobierno. Eso implicará, añadió, que hayan ajustes dentro del Presupuesto General de la República para garantizar que no hayan desequilibrios financieros y se afecte el déficit.
Al respecto, José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, reiteró que en 2009 los empresarios asumieron solos “el oxígeno” al INSS, al aceptar que se les subiera un punto porcentual a su aporte, que significó 300 millones de córdobas anuales.
Luis Barbosa, secretario general de la Confederación Sindical de Trabajadores José Benito Escobar, criticó la propuesta de Porras y mencionó que ellos sugerirán subir el aporte patronal 3.84 puntos porcentuales de forma gradual en nueve años, y a los trabajadores 1.77 puntos.
[/doap_box]
También dijo que efectivamente el Gobierno utilizará parte de la sobrerrecaudación para sostener esa regalía a los trabajadores estatales. “La intención de las autoridades de incorporar el bono solidario, que hasta ahora ha sido financiado por la cooperación venezolana adentro del presupuesto, y cubrir ese gasto con recursos propios del Presupuesto, y se va a manejar para mantener los mismos objetivos del déficit y de la estabilidad fiscal adentro de los recursos disponibles, entonces eso requeriría varios ajustes dentro del gasto de presupuesto y habrán ganancias de la reforma tributaria que se implementó en diciembre pasado”, dijo el delegado del FMI.
El bono solidario ha sido calificado por diversos sectores como una regalía para comprar voluntades políticas en el Estado. Aún así, el próximo año sobre el Presupuesto General de la República recaerá el pago de 1,600 millones de córdobas para más de 160,000 empleados públicos con salarios menores a 5,500 córdobas (unos 220 dólares) por mes.
“ASESOR DE CONFIANZA”
El organismo dio visto bueno a los resultados de los indicadores macroeconómicos y confirmó que Nicaragua no suscribirá un nuevo programa económico financiero, sino que se dará “acompañamiento” a la economía en los próximos 24 meses. Será una especie de “asesor de confianza” del Gobierno, definió el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Alberto Guevara.
Tras la revisión exhaustiva del desempeño económico, en el marco del artículo IV, el FMI concluyó que, aunque la economía está sana, crecerá menos que en los últimos dos años, cuando promedió 5.2 por ciento. Se prevé un repunte económico en 2013 de 4.2 por ciento y una tasa inflacionaria de siete por ciento.
Y aunque Nicaragua no suscribirá un nuevo acuerdo con el FMI, según dijo Guevara, el organismo dará seguimiento minucioso a la economía e incluso al tema de la reforma la Seguro Social que alista el ejecutivo y que deberá estar terminada antes de que finalice el año.
Tal será ese “acompañamiento” que, según el presidente del BCN, irán a donde les indique el FMI para que este dé visto bueno a los avances económicos. La calendarización de rendición de cuentas ya está listo. En febrero del próximo año un delegación viajará a Washington para evaluar los resultados de las cifras de cierre de 2013 y revisar las perspectivas de 2014.
En junio del próximo año otra misión volverá a la sede central de organismo para evaluar las cifras del primer semestre e iniciar los preparativos para la llegada a Nicaragua de otra misión y cumplir con el artículo cuarto en septiembre de ese año.
El presidente del BCN, no obstante, señaló que si el próximo año la economía se descarrila, esperan recibir de inmediato el respaldo financiero del FMI.
Guevara calificó como una “graduación” el hecho que Nicaragua no requerirá de un programa económico por la madurez en su desempeño, pero Gajdeczka solo lo consideró como el fin del anterior acuerdo financiero.
Gajdeczka dijo que “para consolidar la sostenibilidad fiscal en el mediano plazo será necesario llevar a cabo una reforma en el sistema de pensiones para asegurar su viabilidad. Además, sería importante continuar fortaleciendo la administración tributaria y racionalizar el gasto, incluyendo la política de subsidio”.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,4 A