La Ley General de Educación es clara y dice que el primer grado debe ser puro,  no se debe impartir junto con otros grados. Sin embargo, en el campo se atienden en un solo salón de clases los seis grados de primaria. LA PRENSA / J. CASTILLO

Niñez rural sufre hasta en las aulas

Para que las lecciones de Egnor Lara sean claras y completas, él tiene que rebuscar los libros que necesita para enseñarle a sus estudiantes porque el Ministerio de Educación (Mined) —hasta la fecha— no se los garantiza.

Jeniffer Castillo Bermúdez

Para que las lecciones de Egnor Lara sean claras y completas, él tiene que rebuscar los libros que necesita para enseñarle a sus estudiantes porque el Ministerio de Educación (Mined) —hasta la fecha— no se los garantiza.

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La última vez que un funcionario del Mined llegó al colegio Nuevo Amanecer número 1, en Mulukukú, fue en febrero para pedir los reportes de matrícula escolar, afirma la docente María Olivia Cerda.

Ahí, los 56 estudiantes de primaria carecen de textos, los que tienen son donados por el Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade).

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Él atiende a 25 estudiantes de primero a quinto grado en el colegio San Antonio, situado en la comunidad José Kepiz, a ocho kilómetros de Mulukukú.

Uno de los desafíos —afirma Lara— “tiene que ver con los libros, los materiales didácticos porque no tenemos suficiente. Las áreas en las que más dificultades tenemos son las matemáticas, no tenemos libros, tenemos que andar buscando otros métodos para enseñarle un poco más a los niños”.

Esta modalidad educativa está en desventaja y el problema es histórico, afirma la experta en educación, Vanessa Castro.

En las zonas rurales, donde la oferta educativa termina en el sexto grado, apenas 18 de cada 100 estudiantes aproximadamente culminan los seis grados de primaria. En Bocay, por ejemplo, en el 2009, solo 13 de cada cien estudiantes sobrevivían al sexto grado.

EMPIRISMO MAGISTERIAL

El empirismo de los maestros en los multigrados es 55.8 por ciento, según datos de José Ramón Laguna, experto en educación. Sin embargo, hay comunidades de Río San Juan, Nueva Segovia, Región Autónoma del Atlántico Sur y Matagalpa, donde el porcentaje de maestros empíricos llega a 70.

La educación en las zonas rurales empobrecidas “no es mala”, dice Castro, pero sí “fallan cuando el maestro no domina las metodologías y pedagogía para (atender) el aula multigrado, cuando no hay textos para apoyar la labor didáctica y cuando no está la familia apoyando”, apunta Castro.

Actualmente el Mined con apoyo del Banco Mundial, como parte del Proyecto de Apoyo al Sector Educación (PASEN II), trabaja en la formación de los maestros de 44 comunidades rurales que atienden, en medio de precariedades, un salón multigrado.

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COMENTARIOS

  1. Javi
    Hace 13 años

    ¿Qué responde a esto compañera?, ¿será otro legado de los 16 años de gobiernos neoliberales que ustedes en 7 años tampoco han podido solucionar?, ¿o será otra distorsión mediática de La Prensa para desestabilizar a su bufón? Esta realidad se vive también en las ciudades. A los padres de familia nos toca asumir la compra de materiales de aseo, tizas, vigilantes, etc. porque los ineptos de este gobierno priorizan otras cosas y no la educación. Somos más útiles siendo ignorantes.

  2. rigoberto
    Hace 13 años

    Ortega le da mas dinero al gordo que le garantiza las elecciones en lugar de dedicarlo ala educacion de los nicaraguenses,porque sera?,para mantenernos mas ignorantes y no tengamos bases para reclamar lo que nos pertenece,educacion,trabajo,deporte,libertad de expresion,participacion en las decisiones del pais y no tener por siempre dictadores.

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