Rezaye Álvarez M.
Un miniacueducto que distribuyera agua potable en las casas, escuela y puesto de salud era el sueño de la comunidad indígena Chorotega Amatillo, en Macuelizo, Nueva Segovia.
Además de la construcción del acueducto, Acción contra el Hambre hizo entrega de equipos para reforzar la unidad técnica municipal.
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Hoy más de 600 personas integrantes de esa comunidad concretaron el sueño de varias generaciones, al conseguir la inauguración de un miniacueducto comunitario.
La obra —que beneficia a más de 100 familias— fue ejecutada por Acción Contra el Hambre como parte del proyecto “Gestión integral concertada de los recursos naturales en microcuencas del Corredor Seco de Nicaragua, para aumentar la resiliencia de los hogares vulnerables y de sus ecosistemas a los impactos producidos por el Cambio Climático”.
Este proyecto contó con el apoyo financiero del gobierno de Navarra y la Alcaldía de Macuelizo.
“Antes que instalaran este sistema, mi mamá, mis hermanas y yo teníamos que caminar horas para ir a buscar el agua arriba en el monte y cargar pesados baldes de agua por más de dos kilómetros para traer el agua a nuestra casa. Terminábamos todos los días muy cansadas, pero eso se acabó, ahora nos llega el agua a nuestro hogar”, dijo Rosa Mejía, de 11 años, pobladora de Amatillo.
“La construcción del sistema ha contado en todo momento con la participación de los pobladores, las pobladoras y del personal técnico de la Alcaldía de Macuelizo. Se formó y se capacitó un Comité Comunitario de Agua Potable, el cual tendrá la responsabilidad de gestionar y mantener el miniacueducto”, relató Ana Lucía Lorío, jefa de proyecto de Acción contra el Hambre.
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