La violencia contra las mujeres y las niñas por el solo hecho de serlo alcanza niveles de impunidad “escandalosos”, por no aplicarse medidas que le pongan freno en varios países latinoamericanos, dijo la directora de ONU Mujeres para América Latina y el Caribe, Moni Pizani.
El protocolo pretende promover la incorporación de la perspectiva de género en la actuación de las instituciones que investigan y sancionan los femicidios.
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La jefa regional de ONU Mujeres señaló que pese a que se ha avanzado mucho en la erradicación de la violencia contra las mujeres, se trata de “una de las violaciones más generalizadas de los derechos humanos”.
“El hecho de que las autoridades no investiguen, enjuicien ni castiguen a los responsables de actos de violencia contra la mujer, contribuye a crear un clima de impunidad”, afirmó.
SUPERAR DISCRIMINACIÓN
Consideró importante que los Estados tipifiquen el femicidio y promuevan cambios en el servicio público de justicia, que garanticen el debido proceso y superen los modelos discriminatorios hacia las mujeres que prevalecen en la cultura de los administradores de justicia.
El femicidio es considerado como uno de los principales problemas que enfrentan las mujeres de América Latina, donde en 2011 hubo 1,139 homicidios de mujeres en ocho países de la región, según estudios de la ONU.
Para Pizani, el problema es la falta de implementación de justicia en muchos países.
Esto “ha traído como consecuencia niveles escandalosos de impunidad, que en algunos de nuestros países alcanzan el 98 por ciento de los casos reportados”, agregó y detalló que menos del 10 por ciento de los casos de femicidio llega a sentencia en la región y en algunos países “solo el uno por ciento”.
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