Las piezas y todo el sistema del captador de hollín se están elaborando en la misma fábrica de Casur y para el 12 de noviembre que inicie la zafra azucarera ya estarán instalados. LA PRENSA/R. VILLARREAL

Lluvia de cenizas será historia

Habitantes de comunidades vecinas al ingenio azucarero Casur, por fin gozarán de un ambiente saludable, sin cenizas u hollín que caiga sobre el techo de sus hogares, en sus patios, y hasta en el interior de sus viviendas, pues la empresa instalará dos captadores de hollín.

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160,000 dólares es la inversión en la construcción de los dos captadores de hollín, según el departamento de comunicación de Casur.

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El padre Ángel Gabriel Rivera dijo que el proyecto está llegando en buen momento, cuando la población se encontraba desesperanzada, a pesar que Casur ya venía trabajando para buscar una solución al problema.

“Como dice el apóstol San Pablo en la carta a los Romanos, si abundó en el pecado ha sobreabundado en la gracia. Si el problema fue grande, mayor es la alegría que nos trae haber eliminado este problema”, dijo.

De acuerdo con la presentación del proyecto hecha por los ingenieros de Casur, esta empresa tiene cuatro calderas donde se quema la mayor parte del bagazo de la caña y de ahí se obtiene la energía que abastece a toda la fábrica, mediante un proceso de evaporación de agua.

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Ramón Villarreal Bello

Habitantes de comunidades vecinas al ingenio azucarero Casur, por fin gozarán de un ambiente saludable, sin cenizas u hollín que caiga sobre el techo de sus hogares, en sus patios, y hasta en el interior de sus viviendas, pues la empresa instalará dos captadores de hollín.

Por años los pobladores de Calle En Medio, Sabana Grande, Potosí y El Limonal pedían a la empresa azucarera que buscara una solución al problema, puesto que los niños y ancianos eran afectados con problemas respiratorios.

De acuerdo con Hugo Dávila, habitante de Calle En Medio, Potosí, la ceniza u hollín siempre “fue un desastre para la población, se dañaba el techo de zinc, se ensuciaba la ropa, peor si era ropa blanca, había afectación a la salud de niños y ancianos, y siempre se hizo gestiones con la gerencia de Casur, y ahora por fin una noticia excelente, que se acabará el problema del hollín”.

De las cuatro calderas que se usan en el ingenio, las calderas 1 y 2 están conectadas a una chimenea de considerable altura, donde según los expertos de Casur solo sale humo, mientras que las calderas 3 y 4 tienen chimeneas muy bajas y es por donde siempre había salido el hollín y la ceniza del bagazo, la cual es impulsada por el viento a las comunidades vecinas.

Por esa razón los dos captadores de hollín serán instalados en las calderas 3 y 4, explicó el ingeniero Marcos Flores supervisor del proyecto.

Los captadores de hollín son de aspersión. “Ellos llevan un sistema de agua por aspersión que mojará la ceniza cuando va hacia arriba y estas partículas, al ser mojadas, caerán por gravedad al adquirir más peso dentro del captador. Por medio de un conducto de agua llegará hasta un separador de hollín donde el agua saldrá limpia para reutilizarse en las labores de producción de energía o de la fábrica y el hollín capturado servirá como abono para los cultivos de caña” explicó.

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