Elízabeth Romero
Gonzalo Carrión, director jurídico del Cenidh, recordó que en la visita de la jefa de facto de la Policía, primera comisionada Aminta Granera, hubo reclamos por la inadecuada atención a la población y en el ese momento hubo compromiso de mejorar el servicio.
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A menos de dos meses de la visita que hizo a Mulukukú la jefa de facto de la Policía, primera comisionada Aminta Granera, una familia denunció en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), que la Policía de esa localidad rehúsa capturar al principal sospechoso de la muerte de una persona y de otras tres heridas.
Una de las denunciantes es Elízabeth Rivera, hija de Julián Rivera, asesinado el 26 de agosto aparentemente por el excónyuge de esta, José Luis Duarte, quien dijo ante los funcionarios del Cenidh que los policías supuestamente conocen dónde está el sospechoso y hasta se comunican con él por teléfono. Y pese a que la Fiscalía acusó a Duarte ante los tribunales, la Policía no les presta el auxilio para arrestarlo.
La mujer fue herida en la mano izquierda por los disparos que hizo su expareja. Ella convivió cinco años con Duarte y durante ese tiempo sostiene que fue víctima de maltrato, por lo que ella recurrió ante la Comisaría de la Mujer, por lo cual el hombre la amenazó.
Unos días después de la denuncia, el hombre llegó a su casa en la comunidad La Bodega, de Mulukukú donde disparó contra su progenitor, la hirió a ella y a otras dos familiares. Ahora la familia huye porque el hombre dice que anda con unos 15 armados.
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