CIUDAD DE PANAMÁ/AFP
La lucha contra el Sida ha entrado en una nueva fase en la que ya se empieza a vislumbrar el final de la epidemia, que podría producirse en el año 2030, aseguró el director ejecutivo adjunto de ONUSIDA, Luis Loures, quien discutirá en Panamá con agencias de la ONU, en América Latina nuevas estrategias para combatir la enfermedad.
34 millones de personas vivían con el VIH en todo el mundo a finales de 2011. Según ONUSIDA, la cifra de nuevas infecciones anuales ha caído veinte por ciento en la última década a nivel global y en una lista de 25 países (13 de ellos de África Subsahariana) han caído un cincuenta por ciento.
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“Yo pienso que en 2030 es un blanco viable para decir que llegamos al fin de la epidemia”, manifestó Loures el miércoles en la noche. “El VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana) va a continuar existiendo con un caso acá y otro allá, pero no a nivel epidémico como lo tenemos hoy”, añadió. “Podemos llegar al fin de la epidemia porque tenemos tratamiento y formas de controlar las infecciones (…) estamos avanzando, no hay ninguna duda”, aseguró.
El avance se produce por un mayor acceso a los medicamentos y un descenso considerable en su costo. En 1993, el promedio del tratamiento anual para una persona con VIH era de 17,000 dólares, hoy es de unos 150 dólares anuales, lo que se debe, en gran parte, a la introducción de genéricos.
Además, las personas con VIH empiezan los tratamientos más temprano, lo que retrasa la aparición de la enfermedad. En dos años, el número de personas que ha accedido a tratamiento para el VIH se ha incrementado un sesenta por ciento. “El desafío es ahora los grupos más vulnerables” como homosexuales masculinos, trabajadores sexuales y consumidores de drogas, que no acceden a tratamientos por miedo a ser discriminados y criminalizados, según Loures.
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