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El equipo colchonero tuvo goles de los brasileños Joao Miranda (40) y Leo Baptistao (80) y el turco Arda Turan (64), mientras que para los rusos marcó otro brasileño, Hulk (58), que ese instante empataba.
Nápoles derrotó 2-1 al Borussia Dortmund, con tantos anotados por el argentino Gonzalo Higuaín (29) y Lorenzo Insigne (67), mientras que el Dortmund descontó con gol en contra de Camilo Zúñiga sobre el final del encuentro (87).
El Basilea suizo dio la primera gran sorpresa de la fecha inicial de la Liga de Campeones al vencer 2-1 al Chelsea de José Mourinho.
El AC Milan venció 2-0 con apuros al Celtic de Glasgow escocés.
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Un triplete de Lionel Messi dio ayer el primer triunfo de la Liga de Campeones al Barcelona, 4-0 sobre el Ajax, en el arranque de la fase de grupos, y colocó al astro argentino a nueve dianas de igualar otro récord histórico del futbol europeo, los 71 de Raúl González del Real Madrid.
El choque no fue brillante por parte del Barsa, que ha iniciado la liga con cuatro victorias en cuatro juegos y desea conquistar la Champions tras caer estrepitosamente en la pasada edición ante el Bayern Munich, eventual campeón.
Tantos de Messi a los 22, 55 y 75 minutos, más otro de Gerard Piqué (69), decantaron la balanza ante un voluntarioso Ajax, club hermanado históricamente a la entidad catalana por coincidencia de estilos, aunque inédito en cruces con los azulgranas en esta competencia.
El vigente campeón de la liga holandesa plantó cara en la primera mitad con su tradicional futbol aseado en torno al sistema 4-3-3, con el exbarcelonista Bojan Krkic en banda izquierda, Nicolai Boilesen en la derecha y el goleador Kolbeinn Sigthorson en constante movimiento en el frente de ataque.
Los hombres de Frank De Boer no se amilanaron ante las figuras del Barsa y sacaron con éxito el balón desde atrás, trazando jugadas con criterio, pero sin la malicia del último pase en cuanto avistaban el área de Víctor Valdés.
Carente de la presión avanzada que pregonó a su llegada Martino y la movilidad necesaria en jugadas ofensivas, el Barsa pecó de previsible y pasivo, aunque le bastó el talento de Messi a balón parado para cobrar ventaja en el marcador, cuando el rosarino convirtió con maestría un tiro libre provocado por él mismo y luego jaló el gatillo dos veces más para la victoria.
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