Editorial: El primer pilar del COSEP
El áspero debate que se produjo después del cuarto encuentro de la cúpula empresarial con Daniel Ortega, y de la celebración del Día del Empresario, hizo perder de vista el asunto de fondo que es el de los cinco pilares de crecimiento contenidos en la Agenda 2013-2016 del Cosep.
En particular hay que mencionar la importancia del “primer pilar de crecimiento”, el cual fue destacado por LA PRENSA en su edición del miércoles 11 de septiembre, pero no mereció la debida atención porque en ese momento era muy fuerte el ruido de la discusión entre los defensores y los detractores de la política del Cosep de diálogo e interacción con el gobierno de Daniel Ortega.
El primer pilar de crecimiento planteado por el Cosep, pone en perspectiva la posición de la empresa privada nicaragüense ante el problema cardinal de la gobernabilidad y la calidad institucional que requiere el país para crecer y desarrollarse al ritmo que más se necesita, lo cual tiene que ser un objetivo de todos los nicaragüenses, no solo de los gobiernistas sino también de los opositores y de los llamados independientes o indiferentes.
En efecto, el primer pilar de crecimiento planteado por el Cosep es el que se refiere a la gobernabilidad democrática y la seguridad jurídica, y el cual, según fue presentado por LA PRENSA en la fecha antes indicada se desglosa en los cinco puntos siguientes:
Primero, “El fortalecimiento y respeto del Estado Democrático de Derecho y la división e independencia de los poderes del Estado. La confusión de lo público con lo político-partidario genera desconfianza e inseguridad jurídica”.
Segundo, “La protección de la seguridad personal, de los derechos económicos y de propiedad y cumplimiento de los contratos privados y públicos”.
Tercero, “El funcionamiento eficiente e independiente de la justicia”.
Cuarto, “La independencia, transparencia y eficiencia en la administración de los procesos electorales”.
Y, quinto, “El nombramiento de funcionarios públicos conforme requisitos y procedimientos de la Constitución Política en consenso con los partidos de oposición”.
Estos cinco puntos constitutivos del llamado primer pilar de crecimiento que plantea el Cosep en su plan de tres años, significan básicamente una plataforma política democrática, con la cual deberían estar de acuerdo todos los sectores políticos y sociales que abogan por la reconstrucción de las instituciones democráticas y la buena calidad institucional del Estado nicaragüense.
En torno a la demanda del Cosep de gobernabilidad democrática y seguridad jurídica se debería formar una comunidad de intereses, que podría derivar hacia una convergencia de hecho de la clase política democrática de Nicaragua con la empresa privada. Inclusive, a mediano plazo y bajo determinadas circunstancias se podría convertir en una base para la unidad en la acción.
Lo más importante no es lo que a título personal opina uno u otro empresario sobre el régimen de Daniel Ortega, lo cual, además, es su derecho. Tampoco es lo principal el mecanismo de las relaciones y la interacción del Cosep con el Gobierno, que evidentemente son provechosas para ambas partes. Lo que verdaderamente debe importar es en qué y cuánto se puede coincidir, para conseguir los objetivos que son comunes a todos los demócratas y están contenidos en el primer pilar del crecimiento, definido por el Cosep en su plan para los próximos tres años.
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