CARACAS/AFP
El presidente Nicolás Maduro confirmó ayer que concretará hoy el retiro de Venezuela del sistema interamericano de derechos humanos, al que acusa de servir a Estados Unidos, un año después de que el gobierno del fallecido Hugo Chávez denunció la Convención Americana sobre Derechos Humanos, lo que deja fuera a Venezuela de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH).
La Corte no podrá conocer violaciones a derechos humanos ocurridas después de hoy y la Comisión seguirá evaluando y emitiendo reportes sobre Venezuela con carácter informativo.
Ayer, el opositor Henrique Capriles denunció ante la CIDH la elección del 14 de abril que perdió frente a Maduro por un estrecho margen, luego que el Tribunal Supremo de Justicia declaró inadmisibles sus impugnaciones.
Maduro advirtió que la Comisión nada tiene que ver con el sistema electoral del país. “¿Están esperando que saque una resolución que diga que no soy presidente? No lo hacen por estúpidos sino por perversos, o pudiera ser estúpidos perversos”, expresó.
HISTORIAL DE CONDENAS
Organismos de derechos humanos locales e internacionales han pedido a Maduro, sin éxito, que dé marcha atrás a la decisión, pues temen atropellos de libertades y cuestionan la independencia de la justicia de Venezuela, que ha recibido 15 condenas en la Corte por ejecuciones extrajudiciales por parte de policías y militares, destituciones irregulares de funcionarios y violaciones a la libertad de expresión. Según reportes de la prensa, 13 tienen pendientes reparaciones a las víctimas.
La gota que derramó el vaso fue la sentencia dictada por la Corte hace poco más de un año por malos tratos al venezolano Raúl Díaz Peña durante sus seis años de cárcel, condenado por participar en los atentados con bomba contra sedes diplomáticas de España y Colombia.