Bogotá/EFE
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, afirmó ayer que su país “no está para derrotas ni para bajar los brazos”, en referencia a los desafíos que enfrenta el Gobierno por la huelga agropecuaria y de otros sectores.
Santos, que desde mediados de año enfrenta una ola de huelgas de diferentes sectores productivos con bloqueos de carreteras y disturbios callejeros, instó a sus compatriotas a resolver las diferencias con el diálogo, como su Gobierno intenta hacerlo en las negociaciones de paz con la guerrilla de las FARC que se llevan a cabo en Cuba.
“Los acuerdos que hemos logrado con los cafeteros, en (la región de) el Catatumbo, con los mineros, con los transportadores, con los maestros son prueba de que el diálogo sí funciona, y de que la violencia, en cambio, no lleva a ninguna parte”, expresó Santos en el congreso anual de la Confederación Colombiana de Cámaras de Comercio en la ciudad de Cartagena.
El gobernante habló ante los empresarios vestido con la camisa amarilla de la selección de futbol que ayer enfrentó con la de Ecuador por las eliminatorias suramericanas al Mundial de Brasil 2014, en Barranquilla.
Santos recordó la goleada 5-0 que la selección colombiana, dirigida por Francisco Maturana, propinó el 5 de septiembre de 1993 a la de Argentina, por las eliminatorias para el Mundial de EE.UU. 1994. Elogió el trabajo de Maturana, y el del actual seleccionador, el argentino José Pekerman. Según Santos, los empresarios colombianos “son el Maturana del año 93 o el Pekerman de 2013” y se han consolidado “como uno de los mejores socios del Gobierno”.
Reiteró que los problemas del campo se deben en parte a que históricamente ha estado descuidado por el Gobierno, lo que lo convirtió en “foco de pobreza, de conflicto, de desigualdad”, realidad que aspira a empezar a cambiar con el lanzamiento la próxima semana de un “gran pacto nacional agropecuario”.
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